Y ahora que se venga Godoy Cruz, terminó siendo el pedido de la tribuna tras el rendimiento positivo de San Martín. Porque le ganó ampliamente a Vélez por 3-1 en El Hilario Sánchez y tuvo como principal cualidad su practicidad, para elevar a 22 partidos sin perder de local y justo en la previa al clásico cuyano del sábado que lo volverá a tener de local. Ayer, el Verdinegro jugó cómodo, sin sobresaltos y mostró una solvencia en todos sus líneas para manejar el partido y cerrarlo cuando se lo propuso.
San Martín tuvo el dominio territorial en base a la prestancia de Sebastián Navarro en el medio, seguido por el oportunismo de Emanuel Martínez (anotó 2 goles), y la velocidad del oportunista Marcos Figueroa (autor del restante gol).
Así se presentó el partido desde el arranque contra un impreciso Vélez. Por ello las acciones fueron del local. Ya lo había tenido a los 9’ Capelli. Aunque la real intención cayó sobre los 12’, cuando Ledesma la recuperó atrás, abrió por derecha para Gómez, éste metió el centro al que Pumpido no llegó y por detrás Figueroa la tiró afuera por definir con pierna cambiada. Presagio del gol que llegó a los 16’, con el envío al área de Figueroa, Aguerre salió mal a cortar y por detrás Martínez definió.
El 1-0 intentó despertar a Vélez, sobre todo con la distribución de Desábato. Entonces Vázquez tuvo la solitaria chance cuando remató y Corti controló sin problemas, dado que a los 44’ Figueroa estampó el 2-0 al ubicar la pelota pegada la palo luego del centro atrás de Gómez.
Un primer tiempo con solidez y lejos del errores de anteriores partidos en los que no podía sostener su arco. San Martín marcó el camino y andar del encuentro y lo ratificó en el complemento más allá de que tuvo un bajón después del descuento de Vélez que cayó a los 29’ con un remate de afuera del área de Delgadillo. Porque el cansancio le pesó y cuando Mayor sacó a los volantes centrales el Fortín buscó emparejar. Pero Martínez se lo negó en el momento justo, tras capitalizar la asistencia de Toledo y definir cruzado para el 3-1 y cantar victoria, con esa misma V que Vélez trajo en su pecho.

