En todo equipo hace falta esos jugadores que no lucen, pero son vitales. Esos que tienen que hacer el trabajo duro, el "sucio" como lo llaman en la jerga futbolera. El que tiene que cortar, ir al piso, trabar. Esa función que la hace a la perfección Andrés Alderete. El volante que le da el equilibrio al medio campo, quien ayer llegó a la quinta amarilla y no podrá estar el domingo ante Atlético Tucumán.
Sin el ex Gimnasia, San Martín tendrá un problema grande ya que deberá buscar otra alternativa, aunque "esa" función no tiene otro destinatario que la haga tan bien como el pelilargo. Porque Videla, Scatolaro y hasta el mismo Passaglia no tienen esa vocación innata por la recuperación con su cuota de esfuerzo.
Entonces Franco deberá buscar cómo contrarrestarlo, sabiendo que para recibir a los de Hrabina no tendrá a su emblema en el mediocampo, el que quita, hace jugar y simplifica todo. Es decir el que marca el equilibrio en la columna vertebral del Verdinegro.
Pero esa no será la única variante, ya que la otra pasará por buscar el sustituto de Maxi Barreiro, quien ayer vio la roja justo cuando volvía de una expulsión. Aunque se sabe que para esa ubicación la primera alternativa es Federico Poggi. "Me expulsaron sin merecerlo porque era amarilla, pero como Barsottini ya tenía amarilla, nos mostró la roja a los dos", explicó luego el mendocino, quien por ser reincidente seguramente recibirá una sanción más severa.

