San Juan.- Los esperaron durante más de 3 horas con fibrones y camisetas en las manos. Sin embargo, cuando los jugadores de la Selección Argentina entraron en fila al salón del Hotel Del Bono Park, los chicos de la escuela Terry y las fundaciones Casa Sanhi y Fundame se quedaron boquiabiertos. Aunque pasados unos segundos, lograron relajarse y todos consiguieron el autógrafo más esperado: el de Lionel Messi.
La espera se vivió afuera, en dos combis. Los alrededor de 30 niños, la mayoría con barbijos y algunos hasta con tubos de oxígeno, bien abrigados y ataviados con una remera blanca mangas largas del Gobierno de San Juan que más tarde sería firmada por Lio, tuvieron toda la paciencia del mundo.
Cuando al fin llegó el momento de sentarse en el piso del interior del hotel a la espera de los jugadores, se pusieron nerviosos, pero siempre mostraron sonrisas, sobre todo hacia sus padres, quienes los esperaban detrás de un vallado improvisado y armado con sillones.
La puerta de madera se abrió varias veces hasta que por fin se asomó el primero de los jugadores del Tata Martino, Pastore, quien fue secundado por Biglia y justo detrás de él entró Messi.
A pesar de eso, los niños siguieron observando la fila y buscando al jugador del Barcelona. “Mami, mami, ¿dónde está Messi?”, consultaron varios. Es que, se les hacía difícil visualizar al lado suyo a aquella figura que normalmente ven pequeña, pero a la vez gigante, en la tele.
Ya en el momento de la foto, fue Mascherano el que puso orden en el tumulto. Tal como lo hace en la cancha, el “Jefe” indicó dónde debía ponerse cada uno. Finalmente, el equipo integrado también por el gobernador Uñac, posó para las cámaras oficiales y las de un puñado de medios que lograron entrar.
Después, todo parecía terminar, sin embargo, Messi demostró su lado más humano: se detuvo, tomó uno de los fibrones y dejó estampada su firma en cada una de las remeras y camisetas que tuvo a su alcance. Sonrió a todos los niños, abrazó a varios y hasta posó para las fotos de los padres que a esa altura ya estaban sobre los sillones.
Con la salida de los jugadores quedó la emoción, los niños mostraron el autógrafo a sus familiares y regresaron a las combis, para volver a su vida cotidiana con la tranquilidad de haber conocido a sus ídolos y una nueva anécdota para compartir.
#Messi, gran capitán, hoy, atendiendo a chicos de la fundación Fundame, Casa SAHNI y un grupo de nenes hipoacúsicos. pic.twitter.com/2j5zENrJVp
— Selección Argentina (@Argentina) 27 de mayo de 2016
Los jugadores saludan a los hinchas en la puerta del hotel en San Juan. ¡Buen gesto! pic.twitter.com/sy8oOSEvsG
— Selección Argentina (@Argentina) 27 de mayo de 2016

