Los dos se tienen que haber retirado tranquilos. Sabiendo que dieron todo. Inclusive que, por momentos, tuvieron picos de buen fútbol. Claro que la alegría se quedó para el lado de Colón y la tristeza se fue con Arbol Verde. Es que el equipo de la calle Sargento Cabral, que fue el local, ganó 1-0 y dejó con las manos vacías a un arbolino que luchó a brazo partido hasta el final, pese a que le expulsaron a dos de los suyos.

El choque fue siempre caliente. Adentro de la cancha, con lealtad. Afuera, con los minutos, casi con desesperación y bronca por parte de la parcialidad visitante, que hizo que dos veces el partido fuese interrumpido por la bronca que exteriorizaron sobre el árbitro Fernández, luego de las expulsiones sobre los suyos (en la primera, la de Bravo, podría haber sido más contemplativo, pero en la segunda, la de Avila, estuvo correcto).

Desde el inicio se notó que ambos querían jugar por abajo la pelota. Árbol Verde empezó a tenerla más pero fue Colón el que tuvo mejor llegada, por sus tiros desde lejos. Por el costado derecho se dieron dos chances claras, pero los disparos de Alvarez, primero, y del Lechuguita Agüero, después, se fueron besando el palo opuesto. A esto, Árbol Verde, intentó no quedarse atrás y bajo la batuta del Gaby Arroyo trató de buscar por el centro del ataque.

Parecía que el primer tiempo se iba en cero, pero apareció un cabezazo que dio en el travesaño del arco visitante y, por el otro costado, Nicolás Molina que entraba de frente la estampó para el delirio local. Así se fueron al descanso. Dentro de la paridad, aprovechó la más clara que tuvo.

El complemento fue parecido. La visita emparejó el dominio del balón en la zona de gestación y ya ninguno llegó con tanto peligro. Pero el partido se desnaturalizó por las expulsiones de Árbol Verde. Tanto que su hinchada se enojó y el partido tuvo que pararse dos veces. Con las garantías dadas se dio un final emocionante. Porque el arbolino atacó a cara descubierta pese a su inferioridad numérica y el local lo hizo mediante el contragolpe. Colón, que estuvo más cerca en ese segmento de cierre, terminó por justificar su triunfo.