El año pasado por una mala interpretación, en estas páginas se escribió que Angel Darío Colla se despedía de la Vuelta. Este año, el propio protagonista se encargó de comentar que “ahora sí” se está despidiendo.

Nacido el 8 de septiembre de 1973, “El Matador”, que ha ganado más de 200 carreras en ruta nacionales e internacionales, muchas de ellas en San Juan (varias etapas de la Vuelta) y el Campeonato Argentino de Ruta desarrollado en la Avenida de Circunvalación en 2004. “Si tengo que elegir recuerdos relacionados con San Juan ese es el más lindo”, confió quien ganó la Doble Bragado de 2002 y 2007 y que en Pista cuenta con una decena de títulos nacionales en distintas pruebas.

Angel Darío Colla, ese sprinter que ingresaba al velódromo moviendo una multiplicación de 55×11, el mismo que elevaba las pulsaciones de los aficionados sanjuaninos al ciclismo, está despidiéndose en esta Vuelta. El que se va es uno de los más jerarquizados pedaleros del pelotón nacional, que estuvo en dos Juegos Olímpicos (Barcelona ‘92 y Atlanta ‘96), que fue tres veces campeón panamericano, dos subcampeón mundial de Scratch, campeón en varias Copas del Mundo. En síntesis, un grande.

Pero no sólo grande sobre la bicicleta, sino también debajo de ella. “Lo que me queda de toda mi carrera es el afecto de mis compañeros de pelotón y de la gente”, explica quien hace de la humildad una bandera.

“Venir a San Juan siempre fue para mí un lindo desafío. Acá se respira ciclismo y eso para nosotros es muy lindo”, dijo quien luego dejó como sugerencia a la juventud que nada se consigue sin disciplina. “Nada se logra sin dedicación plena. La conducta es clave para conseguir resultados”.