El entrenamiento de ayer del seleccionado argentino de hockey sobre patines fue distinto. Es que tuvo varios parates. Por un lado, en el mayor tiempo de actividad pasiva, el plantel dialogó con el técnico José Martinazzo para aclarar situaciones de juego y transmitir tranquilidad, luego del partido amistoso ante Concepción de la noche anterior, que había dejado los ánimos caldeados por no haber alcanzado el nivel ideal en el juego. Y, por el otro, tras los imprevistos en la actividad, que terminaron con golpes casuales que dejaron dos lesionados: Emanuel y Nalo García.
Para todos la presentación de la noche anterior ya era parte del pasado y, autocrítica mediante, analizaron las distintas situaciones de juego, además de coincidir en que no deben desesperarse debido a que están en una etapa de preparación en la que aún no han encontrado el nivel ideal de competición.
El único que no se puso los patines (pero sí estuvo en la charla) fue David Páez, quien aún continúa sin actividad debido a la contractura en una de sus piernas. Como recién el lunes próximo el trabajo del equipo volverá a realizarse en el Cantoni, es probable que David vuelva ese día, porque pistas duras, como la de Estudiantil, perjudican en su lesión.
El resto, luego de hablar, trabajó a full. Primero con el profe Sergio Clavel y, después, con el técnico Martinazzo. Fueron movimientos tácticos en velocidad y también trabajos entre defensores y atacantes. El lado negativo se dio cuando Emanuel García recibió un golpe casual en su rostro pero sin consecuencias y, más tarde, cuando Nalo García fue golpeado con el stick de un compañero en su cabeza. Al jugador le salió mucha sangre, por lo que fue vendado y trasladado a una clínica, donde lo atendió el médico del plantel, Duilio Gómez. Nalo no recibió puntos de sutura y, felizmente, su lesión no reviste gravedad.

