Buenos Aires.- De manera escandalosa, así terminó la definición de la Copa Argentina. Boca derrotó por 2 a 0 a Rosario Central y se quedó con el título, pero todo culminó empañado por la floja actuación de Diego Ceballos. El árbitro le anuló un tanto al Canalla, le dio un penal al Xeneize que no era -la falta a Gino Peruzzi fue afuera del área- y no vio la posición adelantada en el tanto de Andrés Chávez.
Ante todo este revuelo, la idea sería la de ‘preservar’ al árbitro. Luego de que Miguel Scime reconociese que su tarea influyó en el marcador, Guillermo Marconi, titular del Sadra, fue tajante y afirmó que Mariano González lo reemplazará en el partido que tenía asignado para dirigir mañana entre Lanús y Sarmiento.
En forma paralela, el cuestionado hombre de negro arribó a Buenos Aires proveniente de Córdoba mostrándose entero, aunque dolido, y desmintió que no esté presente en el compromiso que empezará a cerrar la última fecha del campeonato. "Soy un ser humano y me equivoqué. Mirando la imagen, no es penal. Me equivoqué". Y agregó: "Pediré disculpas a quien corresponda, y nada más".
Fuente: Infobae

