El tandilense, Juan Martín Del Potro dejó el alma y el corazón e incluso alcanzó a rozar la gloria, antes de caer ayer ante el suizo Roger Federer por 3-6, 7-6 (7-5) y 19-17 en un maratónico partido por las semifinales del cuadro de tenis masculino de los Juegos Olímpicos Londres 2012. El argentino, noveno en el ranking mundial de la ATP, batalló durante cuatro horas y 29 minutos en lo que es todo un récord en la historia de los Juegos, en el court central del imponente estadio de Wimbledon, antes de caer ante el enorme Federer (1), siete veces campeón del Grand Slam inglés y candidato principal a la medalla dorada en la cita de Londres 2012.
El helvético irá en busca de la medalla dorada mañana a partir de las 8 -hora de la Argentina- en el court central frente al escocés Andy Murray (4). Del Potro también jugará mañana al mismo horario, pero en la cancha número 1 por la presea de bronce frente a Novak Djokovic.
El argentino, que había superado al croata Dodig (99), al italiano Seppi (28), al francés Simon (13) y al japonés Nishikori (17), ayer estuvo cerca de doblegar a Federer y se llevó una merecida ovación de los casi 8 mil espectadores que presenciaron el emotivo e histórico partido.
En el primer set, que se adjudicó por 6-3 en apenas 37 minutos, el tandilense mostró muchas virtudes tenísticas y mentales, se adelantó 5-3, y luego definió cómodo con su servicio. Federer cambió su planteo en el segundo parcial y utilizó pelotas bajas, lo que restó potencia al argentino. Del Potro dominó los puntos en la red y no falló con su saque, lo que estiró la definición al tie break. El suizo se adelantó 4-1 y parecía dominar la situación, pero el argentino mostró mucho temple y emparejó 4-4, antes de caer por 7-5. En el tercer y definitivo set, Del Potro siguió lanzando sus "misiles" de derecha y varió mucho el saque pero luego comenzó a fallar en la devolución. El suizo, esperó su momento agazapado y ese instante llegó en el 35to game, cuando rompió nuevamente el saque de Del Potro y generó el delirio de todo el estadio. Federer, no vaciló con su servicio y cerró con un 19-17 la victoria.
El abrazo final del suizo no bastó para contener a Del Potro, quien dejó escapar esas lágrimas lógicas de alguien que batalló como un verdadero gladiador y no encontró la recompensa del éxito.

