Adrián Battezzati (43) es prolífico. Aún sigue jugando al rugby, es entrenador de la selección sanjuanina, couching del San Juan RC, formador, odontólogo, esposo de Lucrecia y papá de tres chicos. Hombre de muchas vivencias en lo deportivo, su anhelo como jugador era cantar el Himno argentino en un cancha y previo a un partido. Y confesó que su sueño lo cumplió en dos ocasiones, una de ellas nada menos que en Inglaterra.

-¿El rugby fue una casualidad o era bien de familia?

-Empecé a los 6 años después de mudarnos de Salta. Vivíamos en 9 de Julio y Caseros y ahí había 4 monoblocks. Un día vino una persona reclutando para las inferiores de Amancay y de esos edificios salimos como 30 niños, así que el rugby fue jugar con amigos desde entonces.

-¿Hacías otros deportes?

-En simultáneo, de chico, además del rugby jugaba al golf, al tenis y nadaba. Con más seriedad y responsabilidad entrenaba rugby y golf, pero ya en la secundaria, en la Industrial, tuve que elegir porque no me daban los tiempos.

-¿Cuál fue tu mayor alegría en una cancha? 

-Son muchos años y tuve varias. Pero cuando era chico, anhelaba poder cantar alguna vez el Himno en una cancha. Y lo pude hacer cuando jugué con la selección sanjuanina ante Los Pumas, en el partido por los 50 años de la USR. La otra vez fue en Inglaterra.

 -¿Cómo fue eso?

-Cuando fui a Córdoba a estudiar odontología, también jugué en La Tablada RC. Hicimos una gira por las islas británicas y otros países europeos y ahí me di el gusto: canté el Himno argentino en Inglaterra, antes de un partido. Fue algo emocionante y tal vez puede parecer una pavada desde afuera, pero fue muy emotivo para mí, por todo lo que Malvinas significa.

-Dicen que los jugadores de rugby son los más ganadores a la hora de conseguir novias, ¿es verdad?

-Todos los deportistas son ganadores en ese sentido y el mundo de la farándula lo ha demostrado. En el ambiente del rugby siempre se dijo eso y hay jugadores que empezaron a entrenar sólo por esa motivación. Y hay que admitirlo: se gana. Hasta a mí me ayudó porque en su momento tuve una cita a ciegas con quien ahora es mi esposa. Y a ella, como únicas referencias de mí, le decían: es deportista, juega al rugby (ríe).

-¿Es verdad que te dedicabas a las artesanías en cerámica?

-Totalmente. Cuando era chico, además de todos los deportes que practicaba, iba a un taller de cerámica, con profesores, exámenes teóricos y todo. Trabaja en arcillas roja y blanca. Me gustan mucho las expresiones artísticas y trabajar con las manos. En mi casa aún tengo cosas que hice en su momento y de hecho, todos los años armamos un pesebre que modelé yo, desde el Niño Jesús hasta los reyes y los pastorcitos.

FRASES
 

"Se está haciendo larga mi transición de jugador de rugby a entrenador y dirigente. Estoy por cumplir 44 años y me doy el gusto de seguir jugando sólo por capricho, pero pronto se dará el salto definitivo".

"Una vez que me retire como jugador, seguramente seguiré vinculado al rugby como entrenador y como dirigente, pero la realidad es que me veo más como formador. Es una faceta que me atrae mucho".

"Con el área couching del club capacitamos a managers, entrenadores o PF con enseñanzas, metodologías y herramientas que les permitan llevar adelante proyectos de trabajo que perduren en el tiempo".

 

Solidaridad
 

Battezzati está casado con Lucrecia Astorga, quien coordina la Fundación San Juan Responsabilidad Civil y Social. Y juntos han logrado realizar varias actividades solidarias con el club. "Entre las muchas acciones que hace la Fundación, algunas campañas fueron canalizadas a través de divisiones inferiores. También logramos becar a chicos sin recursos", dijo Adrián.