El lamparón que le dejó de recuerdo en el hombro izquierdo la rodada en el penúltimo giro de la competencia en pelotón, el mismo que cubrió ayer con un papel para no manchar la camiseta de campeón argentino, será solo una dolorosa referencia del momento más importante en la corta carrera deportiva de Mauricio Graziani, quien el viernes dio el batacazo y logró el oro en la prueba contrarreloj, cacheteando feo a los juninenses Fernando Gil Maidana y Facundo Crisafulli (ambos integrantes de la Selección Argentina). “Aún no lo creo”, contó quien les sacó a sus rivales 39 y 41 segundos coronando exitosamente el trabajo previo, de varios meses, monitoreado por Javier Páez.
La fe que se tuvo a pesar de haber empezado “cansada” Luz Mallea (13 años) que estuvo lúcida para aprovechar una rodada y escaparse junto a la santiagueña Luciana Toranzo, a la que doblegó en el esfuerzo supremo. Y, la noble tarea de equipo que desarrollaron Kevin Castro y Washington Roberto, que les permitió ganar oro y bronce en categoría 1999, fueron los puntos más destacados de la misión sanjuanina en San Luis.
A ellos se suman los segundos puestos de Angel Echegaray y Facundo Cattapan, en las pruebas de pelotón de las categorías 2000 y 1998.
Todos llevan el ciclismo en la sangre, porque sus padres alguna vez corrieron en bicicleta. Como muestra basta un botón. Mauricio, es hijo de Eduardo y sobrino de Fabián Graziani (ganador de las clásicas Doble Media Agua 1991, Mendoza-San Juan 1992 y Doble Difunta Correa 1996).
“Yo quiero estudiar kinesiología, pero antes me gustaría probar en Europa”, dice Mauricio que asistirá al último año del secundario en la escuela Ciudad del Sol.
“Me gustaría seguir Educación Física”, cuenta con una sonrisa Luz, alumna de la Escuela Carlos Pellegrini, donde cursará el segundo año del secundario.
Por su parte, Castro y Roberto, comentaron que lograron los mismo resultados del año pasado pero invertidos. “Yo me escape con un chico de Pueblo de La Paz (Lucas García), tiramos parejo y lo ataqué faltando 300 metros”, contó Kevin, orgullos campeón y tercero el año pasado.
“Como yo estaba muy marcado por Suárez y otro catamarqueño, cuando se fue Kevin, me puse a rueda de ellos, me invitaban a tirar diciendome que se nos iba
el campeonato, llegamos a estar a 50 metros, pero no los alcanzamos, después embalando les gané el bronce porque venía más entero”, confió Roberto, tercero ahora y campeón el año pasado.
Otra vez San Juan ganó el medallero demostrando que en sus bases hay chicos con condiciones y carácter de campeones.

