Vélez Sarsfield, con el regreso a la titularidad de Maximiliano Moralez, la ausencia de Franco Razzotti y la obligación de ganar por dos goles de diferencia, buscará hoy clasificarse a la final de la Copa Libertadores de América cuando reciba desde las 21.50 a Peñarol, de Uruguay, en el partido desquite de una de las semifinales.
El equipo que conduce técnicamente Ricardo Gareca, campeón de la Libertadores en 1994, perdió de manera ajustada por 1-0 el partido de ida jugado el jueves pasado en un colmado estadio Centenario de Montevideo, por lo que hoy está urgido de vencer al menos por igual resultado para forzar una definición por tiros desde el punto penal.
En tanto, si Vélez se impone por 2 a 0 accederá directamente a la final del certamen continental más importante a nivel clubes por segunda vez en su historia.
Pese a perder en el cotejo de ida, Vélez fue superior individual y colectivamente durante la mayor parte del desarrollo, al punto que estableció un claro dominio, de manera especial en el primer tiempo, donde generó las situaciones más claras para convertir.
Sin embargo, Peñarol acertó en una jugada de pelota parada sobre el final de la etapa inicial con un cabezazo del experimentado defensor Darío Rodríguez y se quedó con un triunfo a todas luces inmerecido. Para el trascendental encuentro de hoy, los de Liniers recuperan a uno de sus baluartes, el mediocampista Maximiliano Moralez.
Vélez demostró que está capacitado para revertir el resultado por la calidad de sus jugadores y porque Peñarol baja considerablemente su rendimiento cuando sale de Uruguay. Esta noche no le sirve otra que ganar.

