El líder Argentina extendió a 11 partidos su racha invicta en las Eliminatorias Sudamericanas para Brasil 2014, al empatar con Ecuador 1-1, en un partido de la 14ta fecha, jugado en el estadio Atahualpa de Quito, a 2.800 metros sobre el nivel del mar. El equipo de Alejandro Sabella abrió el marcador con un tiro penal de Sergio ‘Kun‘ Agüero, a los 3 minutos de juego, y sufrió la expulsión de Javier Mascherano sobre el final del partido. Ecuador empató con un cabezazo de Segundo Castillo a los 16 del primer tiempo.

Argentina, que no pierde en el torneo desde octubre de 2011 (Venezuela 0-1), lidera con 26 puntos, tres más que su escolta Colombia y cinco por encima de Ecuador, que ayer resignó sus primeros punto Quito. El inicio del partido mostró lo mejor de Argentina, de hecho al minuto, un remate de larga distancia de Angel Di María, otra vez el jugador más desequilibrante del equipo, complicó al arquero Alexander Domínguez, quien tras dar un rebote increíble le cometió penal a Rodrigo palacio y debió irse expulsado. El único error del árbitro paraguayo Enrique Cáceres. El Kun Agüero, 180 segundos más tarde, cambió la falta por gol, con un remate suave al palo derecho.

Sin embargo, el seleccionado de Sabella no supo jugar con la ventaja, se replegó, dejó crecer a Ecuador y casi por decantación llegó el gol, de cabeza, a través de Castillo. El conjunto que dirige el colombiano Reinaldo Rueda explotó el juego por las bandas: Jefferson Montero enloqueció por derecha a Gino Peruzzi (una falta en ese sector derivó en el tiro libre que se transformó en el empate), y Antonio Valencia, en menor medida, por derecha hizo lo propio con Marcos Rojo. En síntesis, Argentina pagó con el empate la falta de inteligencia para llevar a cabo el planteo de Sabella y Ecuador con más ímpetu que fútbol niveló el marcador.

El segundo tiempo mostró al equipo ecuatoriano como claro dominador, por actitud y tenencia de la pelota, pero con poca claridad para la puntada final. Sabella, a los 14 minutos, mandó a la cancha a Lionel Messi por Agüero y el estadio explotó. Casi todos los presentes aplaudieron el ingreso del mejor jugador del mundo.
El equipo, con el ingreso del 10, mejoró en todas las líneas, pese a no tener el control del balón.

Y en eso tuvo mucho que ver que Ecuador volcó el juego por la derecha, el sector de Valencia, y casi no usó la banda izquierda, donde Montero había enloquecido a Peruzzi en el período inicial. La realidad es que al seleccionado nacional históricamente le costó ganar en la altura de Quito. De hecho lo hizo en una ocasión: el 15 de agosto de 2001 por 2 a 0 (goles de Hernán Crespo y Juan Sebastián Verón), bajo la dirección técnica de Marcelo Bielsa, por las Eliminatorias para Corea-Japón 2002. Y hoy, otra vez, no pudo ser. Pero más allá del resultado, el dibujo táctico que utilizó Sabella, el 5-3-2, sirvió para no perder en la altura.

Aunque lo más importante es que Argentina, que la próxima jornada tendrá fecha libre, dio otro paso hacia la clasificación.