Río de Janeiro.- No hubo lógica rota. Ganó quien debía ganar, por experiencia y porque puso en el cuerpo de su rival las manos que dejaron huella para los jueces.
En rigor, el boxeador argentino Yamil Peralta cayó por decisión unánime (3-0) ante el cubano Felix Savon y quedó sin chances de medalla en 91 kgs.
Peralta había superado la primera pelea con algunos sobresaltos y no aparecía como favorito frente al cubano. Hizo buen primer round, pero el segundo y el tercero fueron para el moreno que puso sobre el ring su dilatada experiencia.

