Con una fiesta inaugural que promete corta pero colorida y sorprendente Brasil empezará a tener su segundo Mundial y a intentar saldar una vieja deuda que siente desde el Maracanazo de 1950.
br> Para ello cuenta hoy con el joven Neymar, el astro con el que el hincha quiere llegar al hexacampeonato: ‘Vamos a realizar el sueño de todos‘, prometió junto al técnico Luiz Felipe Scolari.
br> Mil millones de personas se estima que será la teleaudiencia de la ceremonia inaugural que se iniciará a las 16 para luego dejar en manos del seleccionado local y Croacia el comienzo de la competencia en Arena Corinthians, aún con partes sin terminar y que tendrá 61.600 espectadores en las tribunas.
br> Ante los temores de más protestas, la presidenta Dilma Rouseff advirtió hoy en Salvador, Bahía, que no habrá la ‘menor contemplación‘ con los que cometan vandalismo.
br> En las calles creen que cuando Neymar y compañía empiecen con su juego, todos se pondrán detrás de la verdeamarelha para saldar la deuda que quedó cuando Uruguay dejó a Brasil sin el título en el primer mundial que organizaron en 1950.
br> Pero primero habrá fiesta de color, y el fútbol y las raíces brasileñas estarán ‘como un significado vivo‘ en la coreografía, según anticipó Dafne Cornez, la directora artística.
br> Como suele ocurrir en las últimas ceremonias de apertura, apenas si los organizadores dan una muestra de lo que habrá mañana sobre el césped del estadio corinthiano, en la San Pablo que protestó por los millonarios gastos que originó la Copa del Mundo.
br> Uno de los elementos que atrapa es el anuncio de una gran bola con mil fotogramas que se moverá por distintos puntos del campo durante la mayor parte de la ceremonia.
br> Luego llegará el turno de la música, con Jenniffer López, Pitbull y Olodum, a cargo de ‘We are one‘, la canción oficial del Mundial de Brasil.
br> Trascartón Brasil saldrá a la cancha a dar el primer paso en busca del hexacampeonato ante Croacia.