Un primer tiempo para soñar y un segundo tiempo para llorar. Así de sencillo se podría resumir la pálida imagen que dejó Boca en su debut y despedida en la Copa Argentina de fútbol. Es que el equipo de Carlos Bianchi se quedó sin respuestas y repitiendo viejos errores ante un Huracán que hizo lo que debía y cuando tuvo su chance, no perdonó. Boca se fue diluyendo con el partido mismo y después de haber tenido la pelota en la primera parte, en la segunda fracción pagó carísimo esos viejos errores en defensa que tanto le habían costado en la temporada pasada. Una producción que liberó todos los fantasmas que sobrevuelan un presente ya sin Riquelme que puede terminar abortando un proyecto que todavía no nace. i algo bueno quedó de la presentación de Boca en San Juan fue el primer tiempo. En esos primeros 45 minutos, con Erbes y Gago muy activos, más la movilidad de Federico Carrizo, el equipo de Bianchi fue dueño de la pelota y propuso más que un Huracán que se replegó con mucho orden para sostener el resultado. Boca tuvo un par de chances con Gago, otra con Gigliotti y una más con Carrizo, pero no acertó en la definición y eso tendría su costo. Es que en el complemento, ya no hubo tanta movilidad en Gago y en Erbes y Huracán lo resolvió muy rápido porque adelantó a Vismara en el medio y ya dividió la tenencia de la pelota. Boca fue a buscar porque es Boca pero no había sustento y en la primera contra de verdad, Huracán lo castigó. La manejó Toranzo, metió el pase entre los centrales Díaz y Forlín y la dupla de zagueros se quedó para que la potencia de Abila hiciera el resto, definiendo con suspenso ante Orión.
Un golpe durísimo para Boca. Un mazazo del que no se repondría porque Huracán ya lo controló y esperó otra vez su momento para terminar de liquidar la historia. A los 21’ un centro frontal al punto del penal encontró demasiado solo a Mancinelli y el zaguero del Globito definió muy bien ante un Orión desacomodado. Boca quiso y ya no pudo. Era demasiado tarde. Dos errores, dos películas repetidas, lo dejaron lleno de dudas y fantasmas, afuera de la Copa y con el torneo de Primera a menos de una semana.

