Sea como sea, Boca siempre será Boca y eso quedó claro en su nueva visita a San Juan jugando por los puntos como sucedió en febrero del 2008. Aquella vez fue en Concepción y fue triunfo por 2-0, ahora le tocó ganar en el Gigante de Pocito demostrando que siempre tendrá algo de qué echar mano cuando las cosas se le complican. En la Copa Libertadores ya levantó cabeza y se reacomodó después de vencer a Arsenal en Sarandí por 2-1.

Ahora, sin haberla pasado muy bien, le sobró con el oficio del campeón para sacarse de encima el entusiasmo casi perfecto de un San Martín que cometió un solo error y lo terminó pagando demasiado caro. Pero eso no importa en el mundo Boca. Es Sportivo Ganar donde sea y como sea. Le costó mucho el primer tiempo al equipo de Falcioni porque San Martín le movió bien la pelota y lo buscó por los costados. Especialmente, por la izquierda con el tándem Mas-Poggi, pero después Boca lo controló, le cortó esa subida a Mas y empezó a emparejar un trámite hasta esperar el momento del error ajeno y convertir.

Esa es la receta del Boca utilitario de Falcioni. Sin Riquelme, quien es el que le pone luces distintas a su fisonomía, Boca volvió a demostrar su grandeza y su historia. Se levantó. Primero del golpe que fue caer en la Libertadores ante Fluminense de Brasil y ahora, sacó pecho tras el cachetazo de Independiente en La Bombonera hace 7 días atrás. No le sobró demasiado porque a Pochi Chavez le queda demasiado grande aún el traje de conductor de su fútbol.

Tiene la mística de los grandes y el oficio de los equipos que saben lo que quieren casi siempre. Vino a San Juan a levantarse, a reacomodarse y lo logró. Con lo justo y tal vez con demasiada fortuna pero eso no interesa en Boca. Siempre tiene que ganar y así lo hizo.

De su paso por San Juan quedará para rescatar eso: su oficio. Lo demás, en deuda. Tal vez los piques vertiginosos de Mouche, la potencia de Silva para obligar siempre y nada más. Boca se levantó en San Juan sin tirar manteca al techo pero para su objetivo final, esto es un detalle mínimo. El campeón ha vuelto y la historia en el Clausura vuelve a ser otra aunque para lujos haya tiempo por delante.