Eduardo Carlezzo, el abogado brasileño de Boca que trabaja en la apelación al fallo de la Conmebol, afirmó ayer que van a “agotar los recursos disponibles” y que podrían llegar hasta la FIFA para conseguir que se jueguen los 45 minutos que restan del Superclásico frente a River, por los octavos de final de la Copa Libertadores de América. Se trata de una actitud opuesta a la planteada por el presidente, Daniel Angelici, el viernes en conferencia de prensa, cuando luego del escándalo manifestó que “acataremos sin restricción alguna lo que determine la Conmebol”.
“No es una defensa fácil. Esas imágenes fueron fuertes y recorrieron el mundo. Boca era consciente de que se le vendría una sanción pesada. Había una presión muy grande para que así sea cuando llegamos a Asunción. Pero igual, vamos a agotar los recursos disponibles. Y una vez que tengamos la decisión final de la Conmebol, hasta podemos apelar a la FIFA”, avisó Carlezzo, en una entrevista a Sport TV. Luego de conocerse la sanción de expulsar a Boca de la presente Libertadores, los dirigentes “xeneizes” apelaron a la Conmebol para tratar de revertir el fallo y poder jugar el período de juego que le falta. “Vamos a presentar un nuevo recurso aunque sabemos que las chances son cada vez menores.
Vamos a tratar de colocar nuevamente a Boca en la Libertadores. Vamos a luchar para que Boca juegue los 45 minutos. Se trata de un gran club, gran equipo, buenos dirigentes y una estupenda hinchada”, remarcó el abogado, que comentó que podrán trabajar “en paralelo” con la disputa de los cuartos de final del certamen.
Igual, según diversas fuentes de la Conmebol esta protesta no tendría ninguna chance.
OTRAS SUSPENSIONES
Antes de ser eliminado por una resolución de la Conmebol de la Copa Libertadores 2015, Boca ya había recibido suspensiones y sanciones en el ámbito internacional. Las mismas se produjeron por la Libertadores, en tres ediciones. En 1971 no pudo concluirse el duelo ante Sporting Cristal por incidentes entre los jugadores de ambos equipos y se suspendió el estadio de la ribera. Sin embargo, Boca no cumplió, y por eso se quedó sin jugar contra Universitario y Rosario Central. En el 2005, se suspendió el encuentro entre Boca y Chivas tras el escándalo que protagonizó el entrenador local, Jorge Benítez, quien escupió al futbolista Adolfo Bautista.
¿Sanción? Tres fechas de suspensión para La Bombonera y cuatro para el DT. Y en 2008, el cotejo entre Boca y Cruzeiro fue suspendido porque uno de los jueces de línea fue alcanzado por un proyectil, lo que deparó que La Bombonera quedara inhabilitada por 30 días.

