Boca Juniors obtuvo anoche un triunfo que lo mostró como el equipo solvente que pretende ser, al vencer por 3 a 1 a Lanús como visitante con la permanente insinuación de una superioridad que terminó plasmando en el marcador durante el segundo tiempo de este partido que lo mantuvo en la cima de las posiciones del torneo de primera división, ahora acompañado solamente por su próximo rival, River Plate.
Sin embargo Lanús golpeó primero y antes del minuto ya ganaba 1-0 con gol de Ayala tras un centro de derecha.
A Boca le costó pararse en la cancha en el primer cuarto de hora. Cubas, Lodeiro y Pérez parecían perdidos en la mitad de la cancha y Lanús sorprendía con Aguirre por derecha.
Pero se equivocó Silva a los 17’ con un pase largo de Pérez y Carrizo “primereó” al uruguayo para empatar de cabeza.
Boca acechaba el arco rival con más dominio que peligro, porque Daniel Osvaldo no estaba fino en la puntada final y tampoco Lodeiro con sus pruebas de media distancia.
Sin embargo el visitante tuvo más chances en el contador final del primer tiempo, pero no pudo quebrar la paridad.
La historia cambió en el segundo tiempo con el ingreso de Castellani por Cubas, corrigiendo así el técnico Arruabarrena una iniciativa tomada “in extremis” tras amanecer hoy con un cuadro febril Gago, ya que quien más se le parece futbolísticamente en el plantel es justamente el ex Ferro y Godoy Cruz.
Tras un comienzo en el que se lo vio al Granate con más bríos, Boca hizo pie en la zona que más había defeccionado en el período inicial: la mitad de la cancha. Y para ello mucho tuvo que ver precisamente Castellani.
A partir de allí se estableció Boca en pos de la victoria, tratando de penetrar por los costados porque por el medio seguía mostrándose impreciso Osvaldo.
Sin embargo el ex Huracán dejó una pincelada de su calidad antes de ser reemplazado por Calleri sobre los 20 minutos, cuando tomó de su paleta de recursos el color de las asistencias y habilitó a Pavón para que este, de zurda y sobre la marca de Velázquez, pusiera a su equipo 2 a 1 arriba.
De allí hasta el final los Xeneizes mostraron superioridad cuando la pelota pasó también por los pies de Lodeiro, que creció en su juego hasta convertirse en figura de su equipo, poniéndole broche a su labor con el penal que le cometió sobre la hora Barisone y él mismo transformó en el 3-1 final, en la que fue su primera conquista en el campeonato local.

