Boca Juniors cometió errores conceptuales, especialmente dando tiros libres cerca de su área y careciendo de precisión, y su sueño de ganar la Copa Libertadores de América 2012 se hizo trizas, al caer 2-0 ante Corinthians de Brasil, equipo éste que logró el título por primera vez ante el delirio de su gente en el estadio Pacaembú.
Los dos goles del equipo paulista los anotó Emerson. El primero luego de un taco de su compañero Danilo y el segundo al capitalizar un grueso error de Schiavi. Ambos en el complemento.
Boca, que hasta diez días soñaba con la triple corona, lleva dos títulos (Clausura y Libertadores) perdidos, quedándole sólo la Copa Argentina, cuya final la jugará ante Racing Club el 8 de agosto en el estadio del Bicentenario, de San Juan.
El primer tiempo no fue un dechado de virtudes -en lo técnico- pero sí tuvo mucha intensidad y vértigo. Boca, que largó bien, terminó con cierta confusión en su juego. ¿La causa? Riquelme fue paulatinamente bien marcado y perdió liderazgo en la zona de gestación. Corinthians, a su vez, terminó teniendo más la pelota pero no lastimó al Xeneize.
Indudablemente la acción de mayor importancia en esa primera etapa fue el ingreso del juvenil Sebastián Sosa en el arco de Boca, por el lesionado Orion. Esto pasó a los 32’ del primer tiempo y el suplente respondió bien hasta el final de la etapa.
Apenas largó el complemento, el local se fue decidido al ataque. Antes del minuto un fuerte disparo de Danilo fue bien contenido por el juvenil Sosa. Pero Boca respondió pero Silva no pudo definir.
Pero el Xeneize abusó de un error letal, más todavía frente a un equipo brasileño: Cometió demasiadas faltas cerca de su área que generaron diversos tiros libres en favor del local. Y, como el que juega con fuego se termina quemando, el Xeneize pagó caro luego de ceder una de tantas pelotas paradas. A los 8’, tras un tiro libre desde la derecha, Danilo capturó una pelota en confusión y metió un taco. Le fue a parar a Emerson, que dominó y la mandó al fondo. Boca sintió el golpe y salió decidido por la igualdad.
Tanto que el técnico Falcioni mandó a la cancha a Cvitanich y sacó a Ledesma, buscando mayor peso ofensivo. Pero ya por ese entonces a Boca le costaba un montón armar juego limpio y el local estaba expectante esperando su chance. Boca estuvo a punto de igualar, luego que un tiro libre de Riquelme fuera cabeceado por Caruzzo, a los 26’, pero Cassio contuvo.
Y apenas un minuto después llegó el segundo gol del Corinthians. En una salida que no parecía ser peligrosa, el Flaco Schiavi se equivocó dándole corto un pase a Caruzzo y el que aprovechó fue otra vez Emerson. El Pelado brasileño corrió y, ante la salida de Sosa, la mandó a guardar por segunda vez ante el delirio general.
En lo que quedó, el equipo de Falcioni se debatió en la impotencia y, por más que el técnico buscó nuevas variantes, careció de peso ofensivo. El local, a todo esto, se abroqueló en el fondo con dos líneas de cuatro y esperó el final para la consagración.
