Parecía que se iba a quedar con las manos vacías pero se la jugó hasta el mismo final y logró el empate que merecía. Ese grito de gol llegó en el cuarto minuto de descuento. El bombazo de tiro libre de Carrizo estampó el 1-1 con que terminó el partido en La Paz ante el local Bolívar. Esa igualdad le dio al xeneize más aire en su grupo.

Anoche, el partido largó como Bolívar lo deseaba: A mil. Es que los bolivianos, en el juego de velocidad, empezaron a sacar ventaja. Simplemente por aprovechar la falta de oxígeno de los visitantes. Pese a todo Boca no se quedó. Al contrario, salió dispuesto a equilibrar. Esa inteligencia para moverse del equipo argentino le permitió contar con la primera chance de gol. A los 10’ Chávez tuvo el gol, pero el arquero Quiñonez neutralizó su fuerte disparo.

Bolívar reaccionó de inmediato. Apenas un minuto después Callejón le dio de lejos y fue Orion el que salvó a su equipo. Estaba claro que los tiros de larga distancia eran los que podían producir el desequilibrio.

Cerca de la media hora se retiró lesionado el “Cata” Díaz y ahí nomás llegó la apertura del tablero. Después de un rebote largo, la tomó Saavedra quien se acomodó y sacó un fuerte derechazo cruzado. La pelota se le metió en el ángulo al arquero argentino. Boca no supo cuidar el tiro lejano y lo pagó caro.

El primer tiempo se fue con el 1-0 en favor del local. Fue justificado porque Bolívar buscó más.

El complemento largó prácticamente con el mismo tono de juego. El equipo Celeste estuvo a punto de marcar el segundo a los 5’ cuando Callejón, otra vez, le dio duro desde 30 metros y el tiro de rastrón salió apenas desviado. Fueron minutos complicados para Boca.

Y a los 30’ de nuevo Callejón estuvo cerca del gol, pero su tiro se fue abriendo del arco de Orion. Y ya más cerca del final, Boca tuvo varias a favor pero no pudo. Hasta que llegó el minuto 49 y el ansiado empate. Le hicieron una infracción a Tevez y Carrizo se hizo cargo del tiro libre. Con fuerza y justeza venció al arquero local. Gran local, importante empate.