Y el sueño continúa para San Martín, porque ayer, en la última fecha del torneo de Primera División, regresó al triunfo tras 6 partidos, superó 1-0 a Arsenal y abrochó su clasificación a la Liguilla Pre-Sudamericana, por lo que todavía seguirá en competencia y con la ilusión intacta de lograr una de las 4 plazas para poder meterse, por primera vez, en una copa internacional. El objetivo llegó ayer, de la mano de un gran primer tiempo del Verdinegro, y un segundo donde le faltó la puntada final para liquidarlo sin tener que sufrir hasta el final.
Con un sistema ultra ofensivo por el que apostó Mayor, Erick Aparicio fue el eje y Sebastián Navarro el más pensante. Dos de las figuras de un equipo que volvió a encarrilarse en su propuesta y juego asociado para ser más y mejor que el de Sarandí.
Ahora pasó a pensar en grande, en ese inmejorable y hasta impensada posibilidad -cuando arrancó el torneo- de jugar la Liguilla. Pero San Martín tuvo su mejor campeonato en Primera de todas las ediciones que participó. Y ayer hizo un partido con estrategias de juego que le abren la puerta de seguir pensando que se puede llegar a una copa.
Y el sustento principal, en cuanto a juego, lo mostró en el inicio del encuentro. Con una idea clara, con 4 delanteros que le llevaron a ser protagonista y cuando puso la pelota al piso (fue su propuesta) fue práctico. Mientras Arsenal buscó salir rápido y poder sorprender de contra.
A los 20’ y cuando el Verdinegro manejaba el partido a su gusto, llegó la primera chance tras el tiro libre de Aparicio, el arquero Andrada salió mal, la pelota se le cayó y antes de que Vitti llegara para empujarla, el arquero la sacó. La visita sorprendió sobre los 25’, ante la mala salida porque Vitti la perdió y el remate de Silva fue contenido por Ardente.
Sin optar por el pelotazo, buscando siempre la mejor descarga, incluso jugando al límite pero con la idea internalizada, San Martín fue creciendo con el correr de los minutos para tener pasajes de total supremacía. Y lo reflejó a los 28’ con el gran gol de Aparicio, que tomó mayor magnitud por la jugada previa. Porque Aparicio encaró por izquierda, se la cedió a Bueno y el uruguayo en una pisada magistral, metió una asistencia entremedio de las piernas de un defensor y dejó sólo a Aparicio ante el arquero, para sacar el remate pegado al palo y poner el 1-0.
San Martín estaba para más y el rival le daba libertad y espacios para hacerlo. Situación que fue cambiando para el segundo tiempo, en base a que Arsenal pasó a ganar la pelota y el mediocampo, y empezó a tener participación en ataque y defensa Santiago Silva. Por ello casi empata a los 8’ con el frentazo de Sarulyte, pero que Ardente sacó abajo y pegado al pelo.
No obstante, las opciones más claras fueron siempre del Verdinegro. Ya con Figueroa en cancha, el “Conejo” tuvo dos. La primera clarísima cuando a 21’ quedó de frente al arquero, pero tomó la mala decisión de asistir a Bueno, y luego con un remate cruzado. El segundo gol nunca llegó, pero le felicidad fue completa y San Martín le dio la bienvenida a la Liguilla.

