Bayern Múnich, ya consagrado campeón, goleó a Werder Bremen por 5-2 pero su director técnico, el español Josep Guardiola, se mostró abatido por el fallecimiento de su amigo y exasistente ‘Tito‘ Vilanova. El día después a la noticia del deceso de Vilanova, ‘Pep‘ se sentó en el banco de suplentes local pero mantuvo una actitud distinta a como vive los partidos habitualmente y hasta se mostró indiferente a los goles que convirtió su equipo, según consigna la prensa de Alemania. En el partido válido por la 32da. fecha de la Bundesliga disputado en el estadio Allianz Arena, los equipos realizaron un minuto de silencio y el conjunto local por completo vistió un brazalete negro en homenaje a Vilanova, amigo personal y exayudante de Guardiola en Barcelona. En cuanto a lo futbolístico, el campeón sufrió al principio pero luego se despachó con una goleada.