El Barcelona venció ayer a la Juventus 3-1 en el Estadio Olímpico de Berlín y coronó un histórico triplete con la conquista de la cuarta Liga de Campeones de Europa en la era del astro argentino Lionel Messi. El volante croata Iván Rakitic (4m.PT), el delantero uruguayo Luis Suárez (23m.ST) y el atacante brasileño Neymar (52m.ST) marcaron los goles para el equipo catalán, que añadió la “Orejona” tras consagrarse esta temporada en la Liga de España y la Copa del Rey.

Juventus, que buscaba el mismo objetivo luego de festejar el cuarto “Scudetto” consecutivo y la Copa de Italia, alcanzó el empate parcial con un tanto del delantero español Alvaro Morata cuando promediaban los 10 minutos del segundo período.
Con presión alta, circulación a un toque en todos los sectores y certeras combinaciones el equipo español predominó de entrada y abrió el marcador a los 4 minutos, con un remate de Rakitic, tras una perforación a puro toque con Neymar e Iniesta. Un par de minutos después, Buffón sacó de un manotazo un tiro de Dani Alves que pudo haber sido el segundo. Pasado el cuarto de hora, Barcelona bajó la intensidad, Juventus se acomodó, el partido se equilibró pero no se alteró el marcador.

Barcelona generó tres opciones de gol en los primeros minutos del segundo período, Messi y Suárez remataron alto y Buffón le atajó un tiro bajo al uruguayo. Cuando menos se pensaba Juventus empató. El español Morata logró la igualdad al recibir un rebote que dio Ter Stegen luego de una media vuelta de Tévez, que desde el punto del penal, le quemó las manos.

El empate motivó a los italianos que tuvieron sus chances para desnivelar con remate de Tévez y Pogba. Cuando peor lo pasaba el Barsa apareció Messi (lo hizo a cuentagotas) con una corrida furiosa y un remate bajo al que Buffon tapó dando rebote. La pelota le cayó a Suárez, quien no perdonó y puso el 2-1.

Juventus no tuvo reacción tras la conquista que le cortó su momento de inspiración y más allá de algún apremio en el tramo final del partido, los catalanes defendieron bien la ventaja con la chance latente de liquidar el partido como sucedió en la última jugada del partido, cuando Neymar culminó una contra con un remate cruzado que dejó sin chances a Buffón.