"Supongo que para un varón no debe ser común ver a un chica en el gimnasio levantando tanto peso. Eso al principio me daba vergüenza, pero ya pasó. Llevo mi feminidad muy tranquila, sin ningún tipo de problemas ni prejuicios". Belén Martínez la tiene clara. Con su simpatía y belleza a cuestas, sabe lo que quiere y su talento acompaña. Hoy, es la única sanjuanina en actividad que se dedica al levantamiento de pesas y acaba de regresar a la provincia tras su productiva participación en el Campeonato Panamericano en Estados Unidos y el Mundial en Rumania, donde se ubicó entre las top 10 y logró records nacionales.

Con 19 años y viviendo desde 2008 en el Cenard, Belén Martínez está considerada como una de las sucesoras de la reconocida Nora Koppel, triple representante argentina en Juegos Olímpicos.

Integrante de la selección argentina de levantamiento de pesas, Belén quedó novena en el Panamericano de Mayores, donde dio ventajas porque ella es juvenil. Luego, en el Mundial Juvenil en Rumania, se ubicó sexta en arranque y octava envión, donde logró los records argentinos en su división, con 80 kilos de envión y 110 kilos de arranque.

"Fueron buenas marcas y logré records, no me puedo quejar. Pero ahora tengo que trabajar para el Sudamericano, donde voy a buscar otro campeonato", dijo la actual titular sudamericana en su categoría.

Belén arrancó con la halterofilia casi por aburrimiento a los 12 años. "Quería salir de casa y empecé a ir al gimnasio. Me gustaron las pesas y mi primer torneo fue en Marquesado: levanté 22 kilos de envión y 27 de arranque. Era casi como un juego", recordó con una sonrisa la actual representante de UNSJ_Fundepol.

Recién fue en 2006 cuando empezó a tomarse el deporte en serio y tras varias marcas importantes, fue seleccionada para integrar el equipo argentino. Y desde entonces mantuvo su plaza, con varios títulos y records (ver aparte).

"Mi vida es entrenar y estudiar en el Cenard. No es fácil y varias veces quise largar todo, porque soy una persona que disfruta estar en familia. Pero mi mamá, que al principio no quería saber nada con esto, es la que más me banca", confesó Belén, quien recibe apoyo de Deportes de la provincia y de la empresa Satur Suplementos.

Con 1,70 metro de altura y 69 kilos, la belleza de la morocha sale de lo común en su deporte. "Será porque no tengo tantos músculos o no sé. No es algo a lo que le dé importancia. Lo mío pasa por entrenar. Y mi sueño como deportista es clasificar para un juego olímpico. Para eso trabajo cuatro horas por día, todos los días", confesó Belén.