Se adueñó de una pelota clave. La de la clasificación. Tapó un mano a mano increíble sobre la hora y pese a que en ese momento su equipo ganaba 1-0 y pasaba, se festejó como un gol propio. Luego se quedó a dormir en el césped abrazado al balón como un ovillo llevándose toda la ovación. Además en el segundo gol, el del alivio final, le dio un pase al pie a Steiner quien cerró la historia. Todo un héroe de pelo largo, reflejos intactos y con la particularidad de usar la casaca de color rojo por primera vez en casa: "No me saco más la camiseta roja, es mi cábala". ¿Quién es? El arquero de Unión Carlos Biasotti. Uno de los responsables del triunfo del Azul sobre Huracán de San Rafael el pasado domingo, que le dio el pasaje a la 3ra. ronda del Torneo del Interior. Como para empezar a construirle una estatua a un ídolo de la casa.
La primera vez que se la calzó la camiseta color sangre fue ante San Luis, en Mendoza. Se la prestó el preparador físico Azul, Mario Oropel, y la usó ese día. Luego el profe se la pidió y Carlos le dijo que "no te la devuelvo más. Ya es mía y me la dejo porque me trae buena suerte", manifestó una de las figuras del triunfo Azul.
El ex-arquero de Alianza, cada pelota que tomaba el domingo la dormía en sus brazos y él explicó sus razones en el día después de eliminar a Huracán: "Hacía tiempo para que el partido terminara ya. El árbitro me decía a cada rato que me apurara".
Respecto al encuentro, el sufrimiento y la tensión que vivió Unión para afianzarse en la victoria, Carlos dio su análisis: "Los nervios y la ansiedad nos jugó en contra. No nos permitió jugar bien, pero la entrega del equipo reemplazó todo eso".
Pero al mismo tiempo aclaró que el Globo no fue un rival fácil de superar. "Ellos también jugaron y nos complicaron mucho. No fue sencillo ganar. Pero haciendo un balance en los dos partidos fuimos superiores", destacó el uno.
Biasotti, quien también trabaja como entrenador de arqueros en dos escuelitas de fútbol en Santa Lucía y Rawson, conoce muy bien al próximo rival, Andes Talleres de Mendoza. Cuando estaba en Huracán Las Heras lo enfrentó varias veces. Y sabe a lo que el equipo Azulgrana juega: "Tiene de la mitad de la cancha para arriba un equipazo" y agregó que "González y Detona son muy peligrosos arriba".
Por último, Biasotti contó que "el sueño está muy cerca. Todos pensamos en el ascenso, pero todavía falta mucho".

