Una larga espera llegó ayer a su fin para Atlético Tucumán, uno de los clubes más antiguos del fútbol argentino, que consiguió el ansiado ascenso a Primera división y militará en esa categoría por primera vez desde que los torneos organizados por la AFA fueron reestructurados en 1986.

El Decano accedió a la nueva estructura del fútbol profesional en 1987, un año después de la creación de lo que es ahora la Primera B Nacional, pero tuvo que esperar 22 años para dar el gran salto a la categoría mayor.

En medio de esos momentos soportó más frustraciones que alegrías ya que el ascenso se le escapó en tres ocasiones (1989, 1996 y 1999) hasta que llegó el momento más duro cuando descendió al Argentino A.

En esa categoría jugó seis temporadas y retornó a la B Nacional el año pasado, con un equipo conducido por Jorge Solari que derrotó en la final a Racing de Córdoba.

La base de ese equipo le dio forma al plantel actual que, tras el alejamiento de Solari, quedó en manos del técnico Héctor Rivoira, quien conservó la columna vertebral conformada por Ischuk, Bressán, Montiglio, Granero, Erroz, Sarría, Longo y Rodríguez, pero le puso su sello con la contratación de jugadores de experiencia como Valdiviezo, Páez, Azconzábal, Musto, Lujambio, Castro, Matías García, Reynoso, Pereyra, Gutiérrez, Dematei, Dei Rossi y Quiroga, para darle forma al grupo que encaró el desafío de buscar el ascenso y ayer lo consiguió.