Buenos Aires, 2 de diciembre.- San Lorenzo perdió la oportunidad de ser campeón este domingo y ahora el espectro de chance se redujo a dos puntos y cuatro equipos. Un apasionante Torneo Inicial que careció de regularidad, pero que sin duda le sobró emoción.
El equipo de Pizzi llega a la última fecha puntero en soledad con 32 puntos y la ventaja de depender de sí mismo. Pero es cierto que no pudo ganar en las últimas dos jornadas y lo que parecía un hecho hace unos días, ahora se complicó bastante.
Lo dicho: con un triunfo San Lorenzo es campeón. Con un empate también podrá ser campeón o, al menos, asegurarse un desempate. En cambio si pierde, Vélez –su rival en la próxima fecha en Liniers- lo superará en la tabla.
El equipo de Gareca (30 puntos) quedó afuera de todo hace varias fechas, pero de repente con un par de triunfos consecutivos se puso a tiro y ahora tiene una chance de oro. Al igual que San Lorenzo depende de sí mismo, ya que si le gana el Ciclón puede ser campeón o jugar un desempate. Una victoria o dos, en el caso de jugar una final, le asegurarían a Vélez un nuevo título.
En Rosario se disputará otra final: Newell’s y Lanús llegan con 30 puntos (a dos de San Lorenzo) y se enfrentan con realidades opuestas. Ambos necesitan que San Lorenzo no gane y ganar para ser campeón (en caso que el Ciclón empate) o jugar un desempate con Vélez (en caso que el Fortín se quede con los tres puntos en Liniers).
Hay que destacar que Lanús está jugando la final de la Copa Sudamericana, por lo tanto los dos partidos se postergarán para el fin de semana del 15 de diciembre. De jugarse un desempate, será en terreno neutral a las 72 horas de disputados los encuentros.
