"Así, así, gana el Madrid". Este grito que surgió hace un par de años de los hinchas del Gijón para burlarse del Real Madrid, fue adoptado por los merengues para las ocasiones especiales, como la de ayer. Es que ni bien terminó el partido el primer grito que se escuchó en Mestalla (estadio del Valencia) fue este. Y no era para menos, el Madrid de José Mourinho, había batido por 1-0 al Barcelona con un gol de Cristiano Ronaldo en tiempo suplementario y de esta manera volvió a ganar la Copa del Rey tras 18 años. Además logró festejar un título luego de dos temporadas de sequía en todas las competiciones.

El Real Madrid ganó gracias al planteo inteligente de José Mourinho, el mismo que utilizó dirigiendo al Inter en la última Champions League y mostró una cara más agresiva que la del sábado pasado en el clásico disputado en el Santiago Bernabéu, cuando sacó un empate 1-1.

"El Madrid tiene que ganar como sea", esa parece ser la premisa del entrenador portugués. Pues desde que llegó cambió el juego bonito por el juego simple e inteligente y por ahora no le está yendo nada mal, a pesar de que ídolos del club como el argentino Alfredo Di Stéfano cuestione su planteamiento como "ultradefensivo". Esto claramente se pudo ver en el primer tiempo del partido de ayer, en el que Madrid pobló la mitad de la cancha y anuló a un nervioso Barcelona. Además buscó profundidad a través de Cristiano Ronaldo y Ángel Di María, y así encontró tres ocasiones claras de peligro.

En el complemento las cosas cambiaron. Messi salió con más aire y avisó con un disparo que se fue apenas desviado. El partido fue de ida y vuelta. Emocionante al cien por ciento y con un claro dominador, el Barcelona. A pesar de este cambio, el conjunto blanco no bajó los brazos y siguió buscando el gol y casi lo encuentra con un gran disparo de Di María sobre en el minuto 90, pero Pinto consiguió salvar el arco azulgrana. Ya en la prórroga, Cristiano Ronaldo hizo saltar las alarmas con un disparo que no entró por muy poco, como presagiando lo que se vendría. Es que en una gran jugada, Marcelo hizo una pared con Di María, y el argentino envió un centro a Ronaldo que remató de cabeza al segundo palo sin que Pinto pudiera hacer nada para detener el balón. Era el minuto 103 cuando el estadio rugió y la hinchada blanca festejó al acariciar la Copa, luego de 18 años.

El Madrid ganó y eso supone un importante impulso anímico de cara a la semifinal de la Champions, cuando volverá a enfrentarse al Barcelona.