Buenos Aires 13 de marzo.- En su tercer compromiso de la Copa Libertadores, Arsenal se vio sorprendido por una multitud uruguaya que colmó el Julio Humberto Grondona. Lejos de tener el apoyo de su gente y de la ventaja de la localía, los de Gustavo Alfaro tuvieron que recurrir a otros recursos para afrontar el duelo ante Peñarol.

En tan sólo cuatro minutos, el equipo argentino encontró la respuesta: un pelotazo frontal de Cristian Campestrini complicó de manera inesperada a Juan Castillo, quien además de dejar el balón en los pies de Julio Furch, chocó con Joe Bizera y abandonó al arco que defendía. Con un toque displicente, el ex delantero de San Lorenzo y Olimpo anotó el 1 a 0. Además, para desgracia del "Carbonero", el defensor de Artigas debió abandonar el partido por el golpe recibido por su compañero.

La debilidad defensiva del visitante fue una invitación constante para buscar las espaldas de los centrales. De ese modo, el atacante de Winifreda tuvo una nueva posibilidad para batir al flojo guardameta de Montevideo, aunque en dicha ocasión el destino negó el segundo grito.

En contraposición, Luis Aguiar se las ingenió para preocupar a la última línea local y con toques cortos y punzantes centros logró generar las mejores situaciones para alcanzar el empate. En la más clara, un cabezazo de Emiliano Albín pegó contra el brazo de Damián Pérez, pero Sandro Meira Ricci ignoró el penal. Justamente, el ex lateral de Boca mostró su mejor versión por la banda derecha: en una de sus continuas proyecciones hizo temblar el travesaño del dueño de casa. El espectáculo era tan vertiginoso como entretenido.

El complemento se inició del mismo modo que el primer tiempo. Una intervención de Franco Zuculini hizo reivindicar a Castillo con una maniobra extraordinaria para evitar el segundo festejo. A pesar de jugar infiltrado, el ex Racing fue uno de los más destacados de la noche bonaerense.

El circuito ofensivo de Arsenal fue de lo mejor que mostró en lo que va de la competición. La triangulación entre Fausto Montero, Furch y Milton Caraglio fue una clara chance que pudo liquidar el cotejo. El giro del ex Rosario Central y la potente pegada que rebotó contra el horizontal no fue suficiente para bajar el telón en Sarandí. De todos modos, los insatisfactorios esfuerzos de Peñarol aportaron para que el elenco de Alfaro se quede con los tres puntos y se ubique en el segundo puesto del Grupo 8, a uno de Santos Laguna que suma 7. El futuro de los uruguayos aparenta ser muy oscuro, dado que sólo tiene una unidad y está último en la zona.