La clásica tonada uruguaya los rebalsó. Hubo mate por doquier. El celeste resultó monopólico a la hora del color dominante por excelencia. Obviamente, no faltaron las banderas de Peñarol y Nacional. Pero todo en segundo plano, pues la mayoría de los 150 hinchas que recibieron a la delegación charrúa ayer por la tarde en un hotel céntrico tenían la camiseta de su Selección. El paso, uno a uno de los futbolistas y el cuerpo técnico, fue tan breve como la exposición que tendrán en la provincia. Es que Uruguay llegó a las 17.15 al hotel y no se moverá hasta esta tarde cuanto parta al estadio Del Bicentenario para tener su estreno frente a Perú. De los cuatro seleccionados fue el único que no reconoció el campo de juego sanjuanino y la conferencia de prensa obligatoria previa a cada partido la decidieron dar el sábado, en Mendoza.

Más allá del breve paso, sin dudas, el más ovacionado por los hinchas fue Diego Forlán, elegido por la FIFA el mejor jugador del Mundial anterior y en estos momentos presente en los medios más que nada por la escandalosa separación de la modela argentina Zaira Nara. El rubio se bajó del colectivo y recorrió los veinte metros hasta ingresar al hotel con auriculares blancos gigantes en sus oídos. Se detuvo sólo para sacarse un par de fotos con fanáticos que estaban detrás de las vallas de seguridad, pero de hablar con la prensa, absolutamente nada. Situación similar a la de Sebastián Abreu, Edinson Cavani, y Diego Lugano, por citar los peso pesados de un plantel que terminó cuarto en Sudáfrica 2010.

Lo más curioso se dio cuando ingresó al hotel el técnico y maestro Oscar Tabárez. "Yo fui alumna suya en una escuela de Montevideo. ¿Puede ser una foto con usted?", le pidió la señora de cerca de cuatro décadas a lo que el ex coach de Boca respondió amablemente.

El único del plantel que dijo algunas palabras a la pasada fue el volante central Diego Pérez. "Sabemos que todos nos toman como candidatos pero es algo que con la experiencia de este grupo vamos a saber manejar. Como todo debut, contra Perú no será un juego sencillo pues influyen muchos factores, pero estamos confiados en sacarlo adelante", reconoció el Ruso, quien en Sudáfrica 2010 recibió el premio al jugador que más coraje, temple, valentía, agallas, esfuerzo y espíritu demostró durante dicho certamen. Mientras que el atacante, Luis Suárez, en Mendoza, reconoció que "vamos a tener mucha atención encima por lo que hicimos en el Mundial".