Los pronósticos se cumplieron a la perfección: Los Pumas no pudieron dar el golpe y sacarle el primer puesto del “Grupo C” a los All Blacks y al quedar segundos se medirán en Cuartos de final del Mundial ante Irlanda, que prevaleció en el “D” y demostró por qué es el mejor en la actualidad del Hemisferio Sur (bicampeón del Seis Naciones). El domingo, a las 9 de nuestro país, se dará este cruce por un boleto a semifinales en el Millennium, de Cardiff, donde los “verdes” serán locales. Se trata de un partido con gusto a clásico: en los últimos cinco mundiales será la cuarta vez que se topen, con historia a favor 2-1 para los argentinos, aunque por primera vez se cruzarán en esta instancia.
A diferencia de los antecedentes, estos Pumas no son “los de antes” e Irlanda tampoco, más allá que busca acceder por primera vez a semis en su historia y así dejar de lado el mote sobre que flaquea en momentos clave. Desde la dirección técnica de Daniel Hourcade, el juego albiceleste es otro y tras la primera fase de este Mundial hay un dato irrefutable: Los Pumas fueron el seleccionado más goleador de los 20 participantes (179 tantos) con un promedio de 45 por encuentro. Nueve puntos por encima del mejor Mundial para Los Pumas en este aspecto, el del bronce en el 2007. La ofensiva albiceleste es una marca registrada de este proceso y será fundamental mantenerla ante un rival de la jerarquía de Irlanda, que tiene en la posesión de la guinda una de sus premisas.
A nivel madurez de cada plantel, los europeos llegan con un poco de ventaja, pues Los Pumas cuentan con un recambio generacional que los pondría a la mayoría de sus rugbiers en el momento cumbre para dentro de cuatro años, en la cita en ‘Japón 2019’. Irlanda también parece tener algunas ventajas en el line, donde sus segundas líneas resultan una garantía. Argentina deberá complicar la obtención en esa formación fija y potenciar su capacidad en la otra: el scrum. Será una batalla física, pero también psicológica. Y como suele ocurrir se definirá por detalles. En la concentración hay que buscar un fundamento para el seleccionado que se meta entre los cuatro mejores. “Cuando los problemas suceden en forma esporádica, falla la mente. Por ejemplo, contra Tonga fallamos en la defensa y la defensa tremendamente agresiva hizo que le ganáramos a Sudáfrica en Durban”, diagnosticó durante la fase de grupos el coach argentino. Claro que contra los All Blacks, el encuentro más demandante desde todo los aspectos, Los Pumas tuvieron su concentración a pleno y la caída se explicó en la merma física de los 20 minutos finales. El ritmo insostenible se los campeones ecuménicos fue demasiado, una continuidad en el juego que Irlanda no es capaz de realizar en la actualidad.
Argentina solo se metió una vez en semis: en el 2007, con el equipo que dirigía Marcelo Loffreda y en el retiro de Agustín Pichot, hubo duplicado de victorias ante el organizador (Francia) para demostrarle al mundo que Los Pumas estaban para competir en el alto nivel. Desde ese momento, jamás se bajó del décimo puesto del ránking IRB y desde hace tres años se compite en el Rugby Championship. A partir del 2016 se jugará el torneo de clubes más fuerte del planeta: el Súper Rugby.
Dentro de una semana será el momento de ratificar el crecimiento. Será dar un zarpazo para alcanzar el objetivo de este grupo. Ojalá haya otro rugido memorable…

