Del partido en sí casi que no se puede sacar nada. Es que las diferencias de potencialidades entre uno y otro fueron notorias. El 14-0 con que la Selección argentina goleó a Egipto estaba cantado. Sólo había que esperar la cantidad de goles que podía marcar el equipo Albiceleste. Y no hizo más porque no quiso. Simplemente se dedicó a rodar, a ganar minutos de juego y a no lastimar al rival. También, para que vayan teniendo minutos algunas jugadores que no son la base de la rotación inicial y que el técnico, Néstor Perea, decidió hacer jugar muchos minutos teniendo en cuenta las disparidades de nivel.

Las Aguilas siguen para adelante en el Mundial de Iquique. Con su hockey. Con sus convicciones. Es cierto que el partido de ayer fue un trámite, pero tenían que ganarlo. Y lo hicieron sin esforzarse. Saben que desde ahora en más la peligrosidad de los choques irá creciendo. Entonces se van preparando para eso. Ayer jugaron en un horario atípico (al mediodía, pese a que en la jornada inaugural cerraron con el partido ante Colombia a las 22.30 horas) y soportaron todos los inconvenientes, como por ejemplo el brillo de la luz natural, pero su efectividad y dinamismo se repitió como en el primer día.

Tan rápido se definió la cuestión ayer que el primer gol llegó a los 20 segundos de juego. Fue por un penal bien ejecutado por la jugadora que por ahora es la máxima artillera argentina: Daiana Silva. De ahí en más los goles se dieron por simple acción de juego. Las egipcias se abroquelaron bien juntitas en su área. Se imponía el tiro de lejos, pero Las Aguilas buscaron mover la bocha para no lastimar al débil rival. La actitud terminó siendo agradecida por las rivales, que pensaron más en la foto con las argentinas después del final del partido que hacerle frente a una potencia tremendamente superior.

Ya en el primer tiempo la Argentina ganaba 9-0. Después sumó otros cinco más. Al técnico Perea le sirvió la mañana para mover a todo el equipo. Jugaron todas las suplentes. Inclusive, todas las de campo hicieron goles.

Ahora se viene Brasil. Esta noche, a las 21.30. Si bien es un rival, en los papeles, inferior, seguramente le opondrá mayor resistencia que Egipto. Las Aguilas van por partes. Y han cumplido muy bien los deberes.