1-Llegar al límite y pensar en una eliminación provocó cambios, y por ello Argentina fue más que en los juegos anteriores. Tuvo la iniciativa, pero le llevó tiempo encontrar justeza. Tuvo fallas y virtudes. Cuando atacó fue rápido con Gago en la distribución y con Messi más suelto, en una función donde su creación marcó tendencia, sirvió cada pelota con precisión y el resto, sólo en la primera mitad, fue lo mismo de los dos partidos anteriores: errar la definición.

2-Argentina fue siempre superior, pero tuvo algunos concepto erróneos en defensa. El equipo fue dejando sólo a Mascherano en el medio, porque con Gago suelto y juntándose con Di María y Messi, el juego fue escalonado. Pero se fue cerrando y quedó sin espacios, no desbordó y buscar el envío fue la alternativa ante un Costa Rica que metido en el fondo aguantó hasta que Agüero pudo desnivelar, anotar en el final del primer parcial y encaminarse a la resurrección.

3-Supo que querer fue poder y apenas arrancó el complemento el pase de Messi, igual a las asistencias que hace en el Barcelona, el Kun amplió. Entonces apareció Argentina y Di María aumentó, aunque tuvieron que pasar dos partidos y medio para que Batista se diera cuenta que algo estaba mal, que Messi debe arrancar de más atrás, que había que cambiar el sistema, pero claro, esta Argentina demostró que funciona bajo presión, clasificó, pero todavía sigue en deuda.