Otro paso triunfal de Argentina. Conducido por la categoría cada vez más inconmensurable de un Lionel Messi elevado a la categoría de gran capitán, Argentina goleó 3-0 a Uruguay y sigue firme en su camino a Brasil 2014 siendo el único líder de estas Eliminatorias Sudamericanas que lo han encontrado en un tremendo momento futbolístico y anímico.
El mérito de Argentina estuvo en su paciencia para esperar su momento y en esa irrenunciable vocación de apostar al buen trato de la pelota. Lo trabajó con sus argumentos, no lo pudo resolver en la primera parte, pero en el complemento encontró todo lo necesario como para aplastar a un Uruguay que fue demasiado tibio como para aguantar a esta Argentina que hoy por hoy es el que marca el camino rumbo a Brasil.
En la primera parte, el partido fue un fiel reflejo de las especulaciones previas. Porque Argentina tomó la iniciativa rápidamente y a lo largo de todos esos primeros 45’ fue dueño casi absoluto de la pelota y de las mejores opciones de gol. Uruguay, con un planteo lógico y previsible, decidió esperar el gasto argentino, se refugió muy bien contra su arquero y esperó que en una pelota detenida o en un contragolpe aparecieran sus chances en ofensiva.
Argentina intentó. Con paciencia, sin apuros y trasladando la responsabilidad de la creación en sus elementos más desequilibrantes. Messi, muy marcado en el comienzo, tardó en hacerse el dueño del equipo pero bastó que apareciera su calidad para que Argentina tuviera sus mejores opciones. A los 27’ Lionel dio el presente en su enorme dimensión. Enganchó, dejó dos marcadores atrás y buscó de zurda el ángulo superior del arquero de Uruguay. Su remate se fue apenas desviado pero terminó siendo la chance más clara de Argentina en este primer tiempo en el que fue más pero no tuvo claridad para definirlo.
Argentina fue más pero no tradujo esa superioridad en el arco uruguayo.
Pero todo lo que no pudo en el primer tiempo, Argentina lo concretó en los últimos 25 minutos de partido en Mendoza. A los 20’ del complemento, Messi empezó a marcar el camino a la victoria con un sensacional y electrizante anticipo tras un pase de Di María. Ese fue el 1-0 y el principio del fin para Uruguay que no arriesgo nada de nada. Siguió a la defensiva y lo pagaría a los pocos minutos cuando Agüero terminó con su gol una tremenda asociación colectiva de Messi, Higuaín y Di María.
El 2-0 liquidaba todo y Argentina empezaba a poner en su lugar lo que había apostado en el juego. Pero Lionel Messi tenía algo más para regalar y esta vez, sacó de su rico repertorio un tiro libre que se le clavó en el ángulo inferior a Muslera. Era partido terminado para Argentina y un justo premio para la propuesta del equipo de Sabella que siempre quiso. Uruguay pagó un alto precio a sus temores. Vino a Mendoza a no perder y terminó goleado.
Nunca arriesgó nada. Especuló con ese error de Argentina que nunca llegó y todo su planteo terminó sepultado después del primer gol de Argentina.
Brasil está más cerca. Argentina, con el fútbol como estandarte, dio otro paso enorme.
