El seleccionado argentino de vóleibol, con los sanjuaninos Federico Pereyra y Rodrigo Quiroga, se quedó sin podio en la Liga Mundial al caer en el partido por el tercer puesto ante Polonia por 3-0, pese a haberse convertido en la gran sorpresa del certamen. Los locales se impusieron con parciales de 25-18, 25-23 y 25-22 en su último partido en Gdansk, tras una hora y 18 minutos de juego.
Con el cuarto puesto, Argentina consiguió su mejor posición en una Liga Mundial, con un equipo joven y de gran futuro, que a lo largo del torneo le ganó a potencias como Suecia e Italia, y clasificó holgadamente a las semifinales.
El prometedor seleccionado nacional arrancó el partido muy nervioso y con una floja actuación de los receptores. El equipo nunca encontró el ritmo y perdieron el primer set por un claro 25-18. El polaco Bastosz Kirek fue el mejor de los primeros 22 minutos de partido, convirtiendo 9 puntos y superando ampliamente la actuación de Facundo Conte, que en la primera etapa anotó 3.
En el segundo parcial, el conjunto nacional mejoró su actuación y llegó a 22-22, siempre gracias a la figura de Conte, pero el poderío de la dupla Kurek-Jarosz fue demasiado para los argentinos que en 28′ fueron derrotados por 25-23.
En el tercer capítulo el trámite fue más parejo y por momento fue Argentina el dominador, gracias al buen trabajo de Federico Pereyra y Pablo Crer. Sin embargo, Polonia gracias a su saque y al trabajo del ingresado Michal Kubiak logró definirlo por 25-22.
El trámite del partido fue manejado por Polonia a lo largo de los tres sets y la clave del triunfo estuvo en su capacidad de resolución en los momentos clave de cada set, ya que la experiencia de sus jugadores pesó más que el empuje y las ganas que mostraron los argentinos.
La selección nacional jugó una gran Liga Mundial, pero en el partido final no supo aguantar la presión y dejó escapar un tercer lugar que habría sido histórico para el vóleibol argentino.
Fuentes: DyN y Télam.

