San Lorenzo doblegó ayer como local a Chacarita por 3-1 y consiguió un poco de oxígeno para su entrenador, Diego Simeone, cuya permanencia, se rumoreaba, dependa básicamente del resultado de este partido. Bernardo Romeo, la figura del partido, convirtió dos de los tantos de su equipo.

Chacarita tomó la iniciativa en la etapa inicial y tuvo la posesión de la pelota durante mucho más tiempo que su adversario, lo cual lo hacía merecedor de algo más que un empate.

Sin embargo, a los diez minutos sufrió un inesperado sacudón cuando un San Lorenzo que jugaba el partido que proponía su rival se puso en ventaja con un cabezazo de Romeo.

Los dirigidos por Gamboa movieron bien la pelota gracias a las tareas eficaces de Ponce y Centurión y a los aportes de Ramírez y Parra en ofensiva, pero no pudieron cristalizar en la red.

El empate de Chacarita se veía venir y llegó sobre el epílogo, Centurión envió un centro, que Parra conectó con una chilena.

Sin embargo, en la segunda mitad, Chacarita dejó el partido en manos de San Lorenzo y cometió así un error fatal. Es que dejó venir demasiado a un San Lorenzo que, revitalizado con los ingresos de González y Alfaro, se fue con todo.

De esa manera, después de merodear el arco visitante, una pared entre Romeo y Alfaro terminó con un remate bien colocado de Romero para el 2-1. Y dos minutos después el Ciclón aplicó el golpe de gracia con un golazo de González, que definió mano a mano ante Cejas.

Finalmente, el local se quedó no sólo con una victoria merecida por lo hecho en el segundo capitulo sino con un técnico un poco más tranquilo por este resultado, mientras que Chacarita terminó con las manos vacas por no mantener la línea de juego durante todo el partido.