El plantel de San Martín volvió ayer a Tucumán, se entrenó en el estadio pensando en la revancha del domingo contra Desamparados de San Juan, y quedó concentrado a la espera del cotejo que debe ganar para no perder su lugar en la B Nacional. A la vez, el técnico Pedro Monzón denunció haber recibido algunas amenazas, debido al mal momento que atraviesa el equipo. “Me mandan mensajitos de texto y me llaman por teléfono, pero yo los ignoro y no tengo miedo”, comentó Monzón al término de la práctica realizada en el estadio La Ciudadela, haciendo públicas algunas amenazas que recibió en los últimos días.

Monzón trató de restarle importancia a las amenazas al sostener que “no me preocupa, ando solo en la calle y voy a entrenar sin problemas”.

“Queremos que San Martín se quede en la B Nacional. Trabajamos todos los días para eso y ando con la cabeza levantada porque no le hago mal a nadie”, resaltó. Para la revancha contra los sanjuaninos está en condiciones de volver a jugar Gabriel Bustos y no se descarta el posible regreso de Pablo De Muner, recuperado de una lesión.