Muchas veces resulta difícil poder encontrar deportistas que se destaquen tanto en lo que practican como también en sus estudios. Pero Maribel Aguirre rompe cualquier estadística. La chica de 16 años viene de consagrarse hace una semana en el Campeonato Argentino para categorías Menores y Juniors. Pero no todos sus logros se basan en lo que hace arriba de su bicicleta. Porque Maribel, también es alumna destacada en el Colegio San Vicente de Paul, donde se encuentra cursando el Quinto año en la especialidad de Economía.

“Por suerte puedo llevar las dos cosas a la par. Es difícil pero hoy por hoy los dos son mis prioridades”, contó la chica.

Hace unos días Maribel consiguió lo más importante en su fructífera carrera como ciclista. En Mar del Plata se consagró Tricampeona argentina al conseguir Oro en Persecución Individual, Vueltas puntuables y también en la prueba de los 500 metros y para ella no resultó una sorpresa, porque consiguió lo que se había propuesto lograr. “Nunca imaginé ganar las tres pruebas, pero tengo que reconocer que me había preparado buscando eso. Hicimos un gran trabajo para destacarnos en Mar del Plata, yo iba muy ilusionada en hacer buena carrera en las tres disciplinas, pero sabía que lograrlo iba a ser muy difícil, por suerte se me dio”, destacó.

Maribel abrazó la pasión por el ciclismo desde muy pequeña y los argumentos son lógicos: trae los genes en la sangre. Es que tanto su papá Sergio como su mamá Roxana Mangue estuvieron desde siempre ligados al deporte de la bici. Ambos corriendo, aunque ahora Roxana se dedica al periodismo deportivo siendo una de las pocas mujeres que cubren ciclismo. Por eso, la mayor de los Aguirre se subió a una bicicleta desde muy pequeña y poco a poco ese hobby se fue transformando en su profesión. “Es algo que siempre me gustó y no lo pienso cambiar por nada”, aseguró la joven ciclista. Según sus padres, nunca les gustó la idea de que su hija fuera ciclista. “El ciclismo es un deporte muy sufrido, desde lo económico sobre todo” contó su papá, quien ahora se dedica a dirigir una Escuelita de ciclismo. Su mamá también tiene sus argumentos: “Me gusta que practique el deporte que amamos todos en la familia. Me acuerdo una vez cuando ella era más chica, sufrió una caída y se quebró la clavícula, esa vez le dije ‘¿estás segura que querés seguir’ y ahí la ves, logrando todo lo que se propone”, explicó la mamá que recordó cuando probó con llevarla a practicar patinaje artístico, hockey y hasta árabe, pero no hubo caso, Maribel había nacido para el ciclismo. Es tanto el profesionalismo con el que Maribel se toma el ciclismo, que la rutina de la chica es complicada en cuanto a horarios. Por la mañana cursa sus estudios en el Colegio San Vicente de Paul, en las siestas se sube a la bici y parte a entrenar y cuando regresa -después de merendar- sus cuadernos y sus libros son su compañía. Aguirre es una excelente alumna y según su mamá Roxana es muy aplicada y responsable y sus exámenes lo comprueban.

Maribel, que en un futuro sueña con llegar a integrar un equipo Continental y también representar al país, sabe que no puede encerrarse en un solo mundo. Por eso, lleva sus dos carreras a la par. Y en las dos se destaca.