Los sindicatos alemanes pidieron a las empresas que permitan a sus trabajadores entrar más tarde durante la Copa del Mundo de Brasil, porque muchos de los partidos terminan a medianoche en Alemania debido a la diferencia horaria.
"Queridos empleadores: hagan la vista gorda. Si los partidos terminan demasiado tarde, permitan a sus empleados empezar al día siguiente una o dos horas más tarde", pidió Carsten Burckhardt, directivo del sindicato de la construcción IG Bau.
"Siempre que sea posible, interesa tanto a trabajadores como a empresarios ser flexibles", defendió también Christoph Schmitz, del sindicato Verdi, en declaraciones al diario Bild.
Brasil tiene una diferencia horaria de al menos cinco horas con Alemania, por lo que muchos partidos del Mundial terminarán pasadas las 22:00 horas o incluso después de la medianoche alemana. El tema preocupa a todo un país futbolero, candidato al título como lo es Alemania donde están acostumbrados a jornadas laborales que comienzan y terminan temprano.
El reclamo de los sindicatos fue recibido con buenos ojos también por los empresarios. "Muchos pequeños y medianos empresarios son grandes seguidores del futbol", dijo Mario Ohoven, presidente de la Unión de Pequeñas y Medianas Empresas alemanas.
La Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK) prometió flexibilidad: "Hay muchas opciones, desde horarios flexibles, cambio de turnos con los menos entusiasmados con el Mundial o recuperar horas más adelante", señaló el vicepresidente de la entidad, Achim Dercks.
Según acordó el Consejo de Ministros que preside Angela Merkel, entre el 12 de junio y el 13 de julio se podrán modificar esas normas para permitir la organización de eventos públicos al aire libre para ver los partidos del Mundial.

