Alemania, actual campeón del mundo, pasó ayer a semifinales de la Eurocopa de Francia, al superar por penales a Italia, después de empatar en los 120 minutos regulares por 1-1 (6-5), y aguardará por el local o Islandia. Mesut Özil abrió el camino para el elenco ’teutón’ a los 20’ del segundo tiempo, mientras que Leonardo Bonucci estableció la igualdad, mediante un tiro penal, a los 33’ del complemento.

Si bien el encuentro se mostró parejo en el desarrollo general, Alemania dominó siempre con su verticalidad y posesión prácticamente monopólica de la pelota, basando ese mejor accionar en la claridad del mediocampista Tony Kroos y las subidas por las bandas de Jonas Hector y Joshua Kimmich, e intentó inquietar a un seguro Buffón.

El desenlace derivó en la apertura del marcador en los pies de Özil, luego de una gran combinación con Mario Gómez, y le puso cierta justicia al resultado. De hecho, el arquero italiano le tapó un disparo de taco al punta Mario Gómez, cuando el cotejo estaba 0-1, que finalizó siendo determinante para evitar la eliminación anticipada. En consecuencia, con la falta de eficacia, apareció una mano infantil de Boateng, quien literalmente cortó un centro atajando el balón, y Bonucci lo cambió por gol.

En la prórroga, el cansancio terminó siendo el principal protagonista. La única posibilidad concreta apareció en un disparo de media de distancia de Özil, que terminó en las manos de Buffón. En la serie desde los 12 pasos, se agrandó el arquero Neuer, quien tapó dos de los cuatro penales fallados por los italianos, y Hector, con su conversión, terminó sellando el pasaje.