Situación extraña se vivió sobre el final del partido, con el tiempo de alargue en acción y cuando Unión ya saboreaba el triunfo. El “Luto” Molina fue a ejecutar el tiro de esquina pero no pudo realizarlo ya que un perro de la Policía local (que custodian la seguridad dentro de la cancha) lo mordió y causó un revuelo tremendo por lo insólito del acontecimiento.

Luego de 5 minutos donde todo fue raro entre protestas de jugadores y cuerpo técnico de Unión con la Policía, y mientras Alfredo Molina tenía marcados los colmillos del perro en su pierna, se reinició el juego con el “Luto” en cancha.

“El árbitro me dijo que ya terminaba, que siguiera, pero la verdad que me duele mucho”, contó el volante, quien contó los hechos: “Fue raro porque el perro me agarró y me llevó”.