A sus 20 años, Gonzalo Molina tiene como una de sus principales cualidades el arranque en cada prueba donde participa. Ayer, en la final del BMX masculino en lo que fueron sus primeros Juegos Panamericanos, realizó una partido que alentaba la ilusión de quedarse con alguna de las tres medallas, aunque en el segundo salto de esa electrizante definición llegó un problema inesperado para el Chalo: al sanjuanino se le zafó el pie de uno de los pedales y entonces el resto de la prueba resultó demasiado cuesta arriba. Tanto, que cruzó último la meta de los siete que finalizaron, aunque la posterior descalificación al piloto ecuatoriano, Carlos Ramírez, derivó en que se ubicará sexto de manera oficial. El vencedor resultó el local, Tory Nyhaug, mientras que la plata quedó en manos del ecuatoriano, Alfredo Campo, y el bronce para Nicholas Long, de Estados Unidos. Justamente de este país era el máximo candidato en la final, Connor Fields, quien se pasó en la cuarta curva del circuito y así terminó en el césped, aunque no sufrió lesiones de importancia.
El sabor agridulce para Molina en su primera experiencia a este nivel era indudable tras el desenlace inesperado. Es que sus resultados el viernes (terminó 3ro en la crono) y, sobre todo, en los Cuartos de final y Semifinal de sábado hacían pensar en que una presea no era una utopía. Chalo fue el más destacado de la selección Argentina masculina pues su otro integrante, Ramiro Marino, quien a sus 26 años ya tiene de experiencia los Juegos en ‘Beijing 2008’, quedó afuera en semis. Molina, quien fue subcampeón mundial Junior hace dos años, hizo tres grandes carreras en los Cuartos, obteniendo dos segundos y un tercero puesto en las baterías. Eso le valió ingresar a una semifinal donde se destacó al finalizar segundo, por detrás de quien finalmente se llevará el oro, Nyhaug, quedando a 945/1000. De acuerdo a los resultados previos, el sanjuanino se metió en la definición con el quinto mejor tiempo entre los ocho participantes.
Luego llegaría ese momento fatídico donde el pedal se le escapó y la medalla se alejó para siempre. Seguramente Molina, quien este año salió primero en el Sudamericano y disputó la Copa del Mundo, tendrá pronto revancha para curar esta herida.

