Están bien. Lejos del ruido. Metidos de cabeza en lo suyo. Trabajando a full cuando lo tienen que hacer y compartiendo momentos de descanso cuando se lo merecen. Es más, uno de los puntos altos de esta Selección es la unión de grupo. Por eso, la ecuación es simple: “un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”. Así está el equipo argentino a 18 días del inicio del Campeonato Mundial de hockey sobre patines, que será justamente en San Juan.

El plantel retomó los entrenamientos en el “Cantoni”, cuya pista fue pulida y está sensacional, según contaron los propios jugadores. Pero, lo más importante de la semana en curso, es que largó la concentración en el complejo “El Horizonte”, ubicado en Marquesado. Empezó liviana, ya que los jugadores aún cuentan con permiso para estar algunas horas con sus familias, teniendo que regresar luego al complejo. Aunque luego será más exigente. Lo que sí pasan todos juntos en el lugar, son las noches. Al día siguiente se trasladan en ómnibus hasta el Estadio para el trabajo de rigor.

En “El Horizonte” por cada cabaña duermen tres jugadores, mientras que el cuerpo técnico, encabezado por José Martinazzo, ocupa otras dos.

Lo que también comparten todos los del plantel son los almuerzos y las cenas, epicentro de mil ocurrencias. Las comidas representan un momento íntimo del grupo, tanto que quienes reciben (y contestan) llamadas a sus celulares son multados con 5 pesos. Lo mismo que cuando llegan tarde a uno de esos momentos. La multa asciende a 10 pesos.

La chispa de Luquitas Ordóñez y del Turco Kenan siempre termina por arrancar la risa de todos. Además la amabilidad del mozo (Héctor Gómez) respondiendo a todos los pedidos completa un panorama totalmente agradable.

Después, ya en el momento del relax, todos coincidieron estar muy cómodos en las cabañas (tienen DirecTV), donde aprovechan para darle duro al truco. Eso, después de jugar al metegol o al tenis de mesa.