Pole position, serie y final. Un combo que a Ariel Persia se le está haciendo costumbre. No hay, en todo el Zonal Cuyano, un piloto que haya sido tan contundente este año como el sanjuanino. Y eso que es la categoría vedette del campeonato, la más numerosa, la más pareja y la más competitiva, la Clase 2. Ayer, Persia volvió a dar una muestra de contundencia y por quinta vez consecutiva en cinco fechas se impuso en la final.
Con esta victoria, el sanjuanino estiró aún más su ventaja en la punta del campeonato ya que se fue a 184 puntos, mientras que su escolta Nicolás Magadán ahora quedó a lejanos 80. Y aunque Persia hoy no quiera almorzarse la cena, ya empieza a saborear el bicampeonato porque tiene exactamente dos carreras y media de ventaja sobre el mendocino, cuando el campeonato entró en su segunda mitad.
Ayer, Ariel se impuso en su serie, pero como fue más lenta que le que ganó su hermano Fabricio, largó segundo la final. Pero en la primera curva ya estaba adelante y lo mismo pasó tras relanzarse la carrera por dos accidentes en la primera vuelta que obligó a la detención transitoria de la prueba.
Y aunque primero lo persiguió Roberto Patti y luego Pablo Carreras, sorteando incluso dos veces el ingreso de Auto de Seguridad, Ariel Persia nunca puso en riesgo el liderazgo de la carrera.
Por su parte, el otro sanjuanino que llegó a ver la bandera a cuadro fue Pablo Mauri, quien pese a un semitrompo en la Variante que lo retrasó a los últimos lugares, pudo remontar y ubicarse en el cuarto puesto. A su vez, Fabrizio Benedetti venía dando show al pasar espectacularmente en la Variante a Patti y luego dar cuenta, yendo por afuera de la Horquilla, a Pablo Carreras, para quedar segundo. Sin embargo, al acelerar por la recta principal, se cayó la caja de transmisión y el sanjuanino debió abandonar en la última vuelta.
Delante y ajeno a todo el áspero pelotón de la Clase 2, Ariel Persia llegó sólo a la bandera a cuadros y se colgó su quinto triunfo consecutivo. El bicampeonato, le quedó a la vuelta de la esquina.
