“Meta, apúrense! Salgan rápido y váyanse a la plaza a festejar. Todos los están esperando allá…”, le decía, entre abrazos conmovedores, un dirigente de Sarmiento a sus jugadores, apurado para que los muchachos sigan con sus saltos entremezclados con la gente, que no había podido entrar a ver el partido pero que los esperaba en la plaza de Albardón.
A sólo 50 metros de la cancha. Con bombos y platillos. Con la alegría hecha carne de una afición joven en el hockey sobre patines del primer nivel pero acostumbrándose a la alegría del éxito demasiado pronto.
Y fue así nomás. Porque Sarmiento le terminó ganando 3-1 a Concepción en lo que quedaba del partido de final frustrado del domingo y con ello se ganó el derecho a jugar la final del torneo Clausura con Estudiantil, en una serie que largará mañana mismo, todavía con escenario a designar (Sarmiento es local pero no puede jugar en su cancha).
Ayer, en los pagos albardoneros y sin público (sólo estaban los miembros de Comisión Directiva de ambos clubes y los periodistas) salió un partidazo. De movilidad constante y permanente. Y en ese frenesí del ida y vuelta, el que pegó primero fue el local. Fue el Taco Raed, que raro, el que rompió el tablero del cero. Aunque la alegría le duró menos de un minuto, porque el Sapito Fuentes empató. Más tarde, sólo algunas acciones después, el Tincho Ginestar volvió a poner a Sarmiento arriba y así se fueron al descanso.
En el complemento todo siguió igual, aunque Concepción tomó la manija del juego y dio todo por el empate. La figura de Svriz, en el arco albardonero, se agigantó sin límites y en él murieron todas las intentonas azules. Le sacó dos tiros fortísimos al José Bueno y hasta le impidió la alegría al Flaco cuando éste ejecutó un libre directo porque Sarmiento había llegado a las 10 faltas.
Como el tiempo se consumía, el local se fue abroquelando cerca de su arco, en decidida defensivo. Svriz siguió sacando pelotas increíbles y, en un contragolpe, Osvaldo Raed (el más pensante de todos) ejecutó su segunda obra maestra: Se fue por la izquierda y sacó un tiro cruzado que se le coló en el ángulo a Gonzalo Aguirre.
El 3-1 prácticamente sentenció el partido. Porque lo que quedó fue sólo desesperación de Concepción. Ahora a Sarmiento se le viene la final ante Estudiantil. Y eso no es poco…

