Con un grito a los 44 minutos del segundo tiempo de Santiago Silva, Boca le ganó 2-1 a Unión Española de Chile, en la Bombonera, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Sin jugar bien, pero con una mayor contundencia, los de Falcioni se quedaron con el primer partido ante un equipo chileno que careció de puntería y que le sobraron oportunidades para marcar. La revancha será el próximo miércoles, al igual que ayer a las 19.30 de nuestro país, en el Estadio Santa Laura, donde el Xeneize pasará con un empate o un triunfo.
Dos cabezazos débiles, uno que fue a las manos de Orión y otro que pasó rozando el palo fueron algunas de las jugadas de peligro que creó Unión Española en el arranque. A los 24 minutos, luego de una jugada que comenzó Erviti lo encontró en la medialuna a Riquelme que remató pero la pelota se desvió en el camino, no había sido buena la pegada, aunque ese rebote tuvo un efecto de pared que terminó en Román quien se encontraba en un costado a la altura del área chica, remató cruzado y así puso el 1-0. Pese a estar abajo en el marcador, el planteo de los chilenos fue más inteligente aunque sin claridad a la hora de dar el golpe para poder empatar antes que finalice la primera parte del cotejo.
El segundo tiempo comenzó sin el volante local, Pablo Ledesma, en cancha ya que en el epílogo de la etapa inicial se fue lesionado con un esguince en la rodilla derecha que le demandará un mes de recuperación.
Los primeros quince minutos fueron de la visita, aún sin generar peligro pero aprovechando los errores de la defensa xeneize que tenía problemas para salir desde el fondo. Tras una mala ejecución de un lateral de Boca en la mitad de la cancha, llegó la contra fatal de Unión Española. Pelotazo largo chileno, Jaime recibió un intento de despeje de un defensor argentino y desde el punto penal disparó para la igualdad casi a la media hora del segundo tiempo. Terminaba el partido y todo era desesperación en Boca, que buscó mayor llegada con el ingreso de Mouche. Los chilenos no podían tener la pelota y tras un par de llegadas del local, apareció la recompensa para los de Falcioni. Una pelota cruzada hacia la izquierda de Riquelme para Mouche, quien levantó la cabeza y lo vio a Silva que entraba sólo. Con un cabezazo de pique letal Silva la mandó a la red. Entonces, se desató la alegría para decir que Boca vive en la Copa y no pierde la esencia.

