Hubo que esperar más de cuarenta minutos para que Andrés Alderete dejara el camarín visitante. El control antidoping lo demoró más de la cuenta, después de no quedarle sales para orinar tras tanto esfuerzo y sudor. En la salida del vestuario lo esperaba gran parte de su familia. Es que el volante central es nacido en Santa Fe y anoche se encontró con el "problema" de enfrentar a esos seres queridos que todos son fanáticos del Tatengue. Incluso, el cinco reconoció que de pibe seguía a Unión, pero que con el tiempo y su traslado a La Plata para jugar en Gimnasia se le pasó.

"Y la familia por ahí debe estar un poco triste porque perdió Unión, pero contenta porque hice yo el gol. Hacía cuatro años que no marcaba. El último fue contra Racing, jugando para Gimnasia. De hecho, fue el anterior a este", soltó sonriente Andy.

Su remate de zurda preciso le permitió al Verdinegro abrir el marcador y Alderete recordar el sabor de anotar un tanto. "Hacía tanto que no convertía que no sabía bien qué hacer en el festejo. Lo grité mucho porque era muy importante para nosotros. Además, yo seguía a Unión cuando era chico, pero después ese cariño se me fue", remarcó.

Con la claridad con que juega cada partido, Alderete también se animó a catalogar la victoria de ayer en su provincia natal. "No sé si era una final. Sí estoy seguro que dimos un paso muy importante pensando en el objetivo que tenemos", mencionó.

Por último, se dio tiempo para contar sus sensaciones al estar otra vez junto a Videla en la función de doble cinco, y con la compañía de Scatolaro como había ocurrido en los juegos recientes. "Me sentí bien. Sabíamos que lo nuestro era cortar y darla rápido a la pelota a los otros volantes. Todo el equipo hizo un partido inteligente y por eso pienso que ganamos bien", cerró Andrés.