Tiene 22 años pero demuestra una madurez enorme a la hora de analizar su pasado, presente y futuro. Esa madurez adquirida en el fútbol quizás fue la que lo llevó a afianzarse en el arco de San Martín. Se trata de Juan Pablo Cozzani, el arquero mendocino que llegó con la enorme responsabilidad de reemplazar a Luis Ardente, y esa presión no le pesó para nada porque se terminó convirtiendo en pieza fundamental del equipo que completó una gran campaña en la Primera Nacional, llegando invicto al octogonal por el segundo ascenso, en el que eliminó a Tigre y perdió con Estudiantes de Caseros.
Cozzani, nacido en Guaymallén, se inició en el fútbol en Gimnasia de Mendoza pero muy chico partió a Buenos Aires para continuar su formación como futbolista en Lanús, a donde llegó con 13 años para sumarse a la Novena División y si bien no llegó a debutar en Primera, estuvo en el banco del Granate en la Superliga. "Yo necesitaba sumar minutos, sabía que en Lanús no los iba a poder tener. Justo estaba buscando una salida y Paulo Ferrari me llamó, me comentó y me convenció porque me dijo que iba a pelear un lugar, iba a poder mostrarme y estaba contento por eso, había llegado mi momento", comentó ayer después de terminar una nueva jornada de pretemporada pensando en el nuevo certamen que se avecina.
"Dicen que los arqueros maduran con el tiempo. Yo creo que el trabajo nos hace madurar".
JUAN PABLO COZZANI – Jugador de San Martín
El arquero mendocino sabía que por delante el fútbol y el destino le ponían la misión de reemplazar a Ardente, quien dejaba el club de Concepción después de ser amo y señor del arco, pero ni eso le causó presión. "Sabía que justo le tocaba la salida a un gran referente como Luis Ardente que le dio mucho a este club, pero yo venía con la idea de mostrarme, de hacer lo que sé y de ayudar al equipo, gracias a Dios se pudo dar y por suerte pude tener buenas actuaciones y estoy contento por eso", comentó.
Estando en Lanús, al arquero que mide 1,84 metros, le llegó el llamado de la Selección argentina Sub 23 y no lo dudó. Estuvo en el Panamericano de Lima y en el Preolímpico Sudamericano de Colombia, donde fue campeón y la Albiceleste consiguió la clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio. Con esa ilusión de poder estar en la máxima cita, Cozzani se ilusiona con seguir sumando experiencia, ahora con la camiseta del Verdinegro.
De la mano de Paulo Ferrari después del parate de la pandemia, San Martín logró una gran actuación en la Primera Nacional con un equipo prácticamente nuevo. "Es un grupo nuevo pero muy bueno y muy unido. Todos nos amoldamos rápido a la idea de Paulo, es un cuerpo técnico que trabaja muy bien", expresó. Con respecto al nuevo certamen que se avecina, Cozzani se ilusionó: "Estamos contentos porque todos tenemos el mismo objetivo que es tratar de ascender porque San Martín es un equipo importante y sabemos que tenemos que dar lo mejor de nosotros para lograr el gran objetivo que tenemos todos y que tiene un nombre: ascenso", comentó.

