Llegar a las nueve décadas no es cosa de todos los días y en cualquier existencia ese registro marca la sólida raigambre que tiene en la gente cuando se trata de un club, y hoy no es un día más para Sportivo Desamparados que festeja sus primeros 90 años. Detrás de Atlético de la Juventud Alianza y de Atlético San Martín que son los dos decanos del fútbol de San Juan, Sportivo empezó a escribir su propia historia en la casa de los hermanos Ceferino y Nicolás Medina. Allí, un grupo de 22 estudiantes de la escuela de Agronomía y Fruticultura de ese entonces -hoy Escuela de Enología- se decidieron formar un club para canalizar sus expectativas deportivas y fundamentalmente, futboleras. A las 21 comenzó la primera sesión y luego de la moción hecha para formar el club, que fue unánimemente aceptada, un cuarto intermedio habilitó a Juan Soldatti, Julio Fernández y Marcial Godoy para que eligieran el nombre. La elección fue "Sportivo Desamparados" en obvia alusión a la Virgen de Los Desamparados. Volvieron a sesionar, lo propusieron en tablas y quedó aceptado. Así, a las 24 de ese 10 de septiembre de 1919, Sportivo Desamparados ya tenía acta de nacimiento.
Sus comienzos fueron duros pero su estirpe ya estaba marcada. Estaban instalados en el corazón de una barriada seguidora y pasional, marcada por el sacrificio, la humildad y la entrega total. Con el club ya en marcha, la historia de Sportivo empezó a caminar y a peregrinar porque hasta junio de 1960 en que pudo instalarse definitivamente en su actual predio, pasó por distintos puntos de esa zona del Gran San Juan para poder sentar reales y darle forma a un estilo de sentir el fútbol.
Precisamente esa forma de sentir el fútbol, de formar jugadores y de darle categoría al fútbol de la provincia, lo fueron ubicando en los primeros planos. En la década del 20, luego de que en 1921 se fundara la Liga Sanjuanina de Fútbol, Desamparados empezó a mostrar resultados y figuras. En 1928 ganaron por primera vez el Oficial local y ya habían dado el primer paso para el reconocimiento popular. José Nehin, surgido de su cantera tuvo el privilegio de ser el único jugador sanjuanino que participó hasta ahora en un Mundial, el de Italia 1934.
Así, al compás de varios movimientos físicos buscando su lugar para crecer y desarrollarse, Sportivo siguió alimentando una gran pasión entre su gente. Recién en 1963 reconquistaron el título Oficial de la mano de un equipo que hizo historia con un pibe como Luis Recúpero que ya empezaba a mostrar otra categoría. Ya estaban ubicados en el Barrio Patricias Sanjuaninas y se había dado forma a la fusión con Huracán Angaco, que luego quedaría desvirtuada. Sportivo necesitaba un salto de calidad y en agosto de 1969 lo dio de la mano de un equipo que marcó una época y que se instaló en la consideración nacional a partir de su nombre "Desamparados" que retumbó en los medios nacionales cuando clasificaron al Nacional pero también se hizo ver por la forma de jugar. Fue noticia. Ese equipo quedó en la historia y hoy, a 40 años de esa gesta, todos lo añoran. Luego, la apuesta protagónica de Sportivo se afianzó en los primeros años de la década del 70 con varias presencias en los nacionales y con victorias recordadas.
Mientras, la cantera puyutana (en honor a la zona donde se instaló, Puyuta) seguía entregando nombres para alimentar a San Juan. Los hermanos Vega, los Paz, el mismo Recúpero, Villalba, Julio González, etc. Nombres que le dieron identidad al fútbol sanjuanino y que vivieron experiencias inolvidables con otras camisetas.
En paralelo, el club seguía creciendo en obras, en infraestructura. Llegó la década del 80 y en 1983 volvió a gritar campeón en el ruedo local con una campaña sensacional y nombres como los de Marcelo Castañares, por mencionar algunos, para darle otra vez brillo al producto futbolero de los víboras. En la década del 90, salió a la luz una de las últimas camadas más productivas de Sportivo. Con Recúpero como entrenador, fue el momento de los Artes, los Celani, los Silva, los Moreno, los Mallea, los Perona. Una generación que luego se hizo camino en el fútbol regional y del país. Esa sangría tuvo sus consecuencias y en 1996, Sportivo tocó fondo cuando lo condenaron a Primera B por problemas administrativos con la Liga Sanjuanina. Le costó dos años volver pero cuando lo hizo, fue renovado. Empezó a remar, llegó el 2004 y ahí empezó a recuperar la mística que tanto declama su gente. El ascenso al Argentino A fue histórico con una campaña enorme que sirvió para que nombres como los de Silvio Prieto o Héctor Escrivá, terminaran heredando esta mística de sus antepasados. Fue finalista en su primera temporada, luego siguió con roles protagónicos hasta que el 22 de diciembre de 2006 -diez años después de su hora más amarga con el descenso- ganó el apertura del Argentino A luego de la recordada final contra Santamarina de Tandil. Luego, una oscura maniobra lo dejó sin ascenso. Pero Sportivo se relamió sus heridas y volvió a ponerse de pie. Peleó arriba, donde su gente siempre quiere estar y en ese intermedio, dio su paso más grande como club. La iluminación artificial del estadio en mayo de 2007.
Ahora, tal vez como lo soñaron esos 22 pioneros en aquella noche de septiembre de hace 90 años atrás, Sportivo Desamparados sigue buscando crecer. Su gente, es su mayor tesoro. Su apoyo incondicional es el mejor combustible. 90 años de pasión no son cosas de todos los días y en Desamparados hoy están de festejos. Se lo merece.

