Hay detalles que unen y separan a la vez. Hace 115 años a 1.285 kilómetros de distancia empezaban a gestarse dos historias en simultáneo a las que hoy la separan demasiadas cosas pero las une una sola: el fútbol.
El 25 de mayo de 1901 era fundado el Club Atlético Huaco y en Buenos Aires nacía el Club Atlético River Plate: mismo día, mismo año. Hoy las realidades chocan, se oponen pero marcan la pasión que genera este maravilloso deporte en el lugar que sea. Huaco festeja sus 115 años con un padrón de socios que llega a 70 con una cuota mensual de 10 pesos, mientras que el Millonario supera los 123.000 socios activos. Uno tiene todo, a Huaco le sobra corazón en su gente y eso compensa cualquier diferencia. Es 25 de mayo y es día de fiesta para todo el pueblo, aunque hayan dos clubes más que conviven en esa comunidad del Este jachallero pero es el Atlético Huaco el que compite oficialmente en Primera División de la Liga Jachallera con todas las Inferiores inclusive.
Dicen que fue Don Rogelio Munizaga, un chileno que eligió el famoso vallecito jachallero para instalarse, el que decidió la fundación del primer club de la localidad. Nació con el nombre de Estrella del Sur pero con el paso de los años y por varias reformas de estatuto mutó de nombre en tres oportunidades más pasando a ser el Club Mayor Zagni, luego en 1911 el Atlético del Rosario y en 1920 fue el Atlético Unión pero luego retomaron el original Atlético Huaco. Hubo una fecha especial en 1958 en su historia deportiva cuando decidieron competir formalmente en la Liga Jachallera y junto a los clubes Buenaventura Luna y Juventud Unida se presentaron como la Liga usando curiosamente y por única vez la camiseta blanca con la franja cruzada roja, similar a la de River Plate a pesar de que sus colores originarios y actuales son el rojo y negro, similar a Newell’s, que dicen fue el verdadero motivador de estos colores.
Pasaron más de 50 años para que en 2008 recién decidieran volver a reafiliarse a la Liga Jachallera y fueron haciendo la escalera. Se rearmaron, ingresaron a la Primera B, ascendieron y hasta ya jugaron en 2015 el Torneo de Clubes Campeones con los mejores del interior de la provincia. Hoy están en competencia en el Torneo Apertura, presentando las cuatro Divisiones Inferiores, con el movimiento que implica entrenar semanalmente a 150 chicos aproximadamente. En el predio, el estado del campo de juego en su piso es impecable. Faltan, eso si, obras de infraestructura como un grupo de sanitarios nuevos en los camarines y otra serie de obras proyectadas que aún están en los planes, pero no lejos de la realidad. Con el respaldo de Minas Argentinas y el municipio, se las arreglan para poder cumplir. No importa la humildad, sobra corazón y eso, puede con todo.

